El Sistema Integrado de Transporte Masivo (MIO) dio un paso clave hacia su transformación. La plenaria del Concejo de Cali aprobó en segundo debate el proyecto de acuerdo 096, que autoriza comprometer recursos por 285.000 millones de pesos de la vigencia 2027 para la adquisición de 340 nuevos buses que serán propiedad del Distrito, a través de Metrocali. Esto con el propósito de mejorar la operación y la calidad del servicio para cerca de 299.000 usuarios que utilizan a diario el sistema.

Avanza la compra de 340 nuevos buses para el MÍO Cali: ¿Cuándo llegarán al Valle?

La iniciativa recibió el respaldo de 18 concejales y ahora pasará a revisión para la posterior sanción del alcalde Alejandro Eder. Una vez entre en vigencia, Metrocali y la Secretaría de Movilidad podrán iniciar el proceso para la fabricación, importación, adecuación y entrega de los nuevos vehículos, con la meta de que entren en operación durante 2027.

El proyecto fue sustentado por los concejales Flower Enrique Rojas Torres y Juan Felipe Murgueitio Bustamante, quienes defendieron la creación de una flota pública como una estrategia para fortalecer la sostenibilidad financiera del sistema y mejorar el servicio que reciben los ciudadanos.

Además de los 285.000 millones correspondientes a la vigencia de 2027, la iniciativa contempla otros 45.000 millones de pesos de 2026, para una inversión total de 330.000 millones de pesos. Los recursos provendrán del crédito de empréstito respaldado con la sobretasa a la gasolina, fuente autorizada mediante el Acuerdo 0563 de 2023, por lo que, según los ponentes, no comprometerá los ingresos corrientes de libre destinación del Distrito.

La administración del sistema masivo estructuró un robusto plan de cobertura técnica y operativa. Foto: Metrocali

En la ponencia aprobada se argumenta que el fortalecimiento del MIO responde a la necesidad de garantizar un servicio público esencial para la ciudad. El documento recuerda que el sistema moviliza cerca de 290.000 pasajeros cada día hábil y conecta aproximadamente el 89 % del territorio urbano, facilitando el acceso al empleo, la educación, la salud y otros servicios.

Durante el debate, el concejal Murgueitio Bustamante afirmó que la compra de buses propios permitirá reducir los costos del sistema y liberar recursos del Distrito, al tiempo que facilitará la integración del transporte público, ya que parte de la flota actual podrá ser destinada al Transporte Público Colectivo (TPC).

Por su parte, Rojas Torres destacó que el proyecto incorporó propuestas de la ciudadanía, entre ellas que los nuevos vehículos sean propiedad de Metrocali, entidad que, en el mediano plazo, podría convertirse en el operador del sistema. Asimismo, insistió en que los actuales concesionarios deberán mejorar las rutas y las frecuencias para responder a las necesidades de los usuarios.

Desde MetroCali se informó que los 340 nuevos buses recorrerán un 63 % más de kilómetros al mes que los vehículos actuales, lo que permitirá aumentar las frecuencias del servicio. Además, entre 100 y 150 buses que hoy están en operación y que se encuentren en buenas condiciones pasarán a ser propiedad de la entidad para fortalecer el transporte público complementario.

La entidad también proyecta importantes mejoras en materia tecnológica y de servicio. La cobertura de videovigilancia pasará del 85 % al 100 %, la accesibilidad para personas con discapacidad aumentará del 65 % al 92 % y la disponibilidad de aire acondicionado crecerá del 80 % al 93 %. En el componente ambiental, se estima una reducción de aproximadamente 21.000 toneladas de dióxido de carbono equivalente cada año.

El nuevo esquema establece que la totalidad de la flota será propiedad del Distrito, mientras que los concesionarios recibirán los vehículos bajo una figura de administración, sometidos a estrictos controles de mantenimiento mediante cinco indicadores de gestión y sistemas de seguimiento con telemetría digital.

Los ponentes sostienen que este modelo permitirá eliminar progresivamente el componente de capital que hoy se reconoce dentro de la tarifa concesional, generando ahorros superiores a los 350.000 millones de pesos a largo plazo, recursos que contribuirían a aliviar la presión sobre las finanzas distritales y garantizar la sostenibilidad del MIO.

Durante la discusión también se escucharon voces críticas. La concejal María del Carmen Londoño votó negativamente el proyecto al considerar que la iniciativa compromete recursos del Distrito y modifica el modelo de concesión vigente. A su juicio, la propuesta representa un “salvavidas” para los operadores privados y no garantiza mejoras reales para los usuarios. Además, cuestionó que cerca del 70 % de los nuevos buses funcionen con tecnología diésel.

Entretanto, el concejal Fabio Alonso Arroyave respaldó la iniciativa y aseguró que representa un paso hacia el cierre financiero del sistema, al tiempo que planteó que los futuros ahorros deberían destinarse a ampliar el MIO Cable hacia las comunas 1 y 18. También hizo un llamado para que la nueva flota contribuya a recuperar pasajeros que actualmente utilizan el transporte informal.

El concejal Rodrigo Salazar Sarmiento calificó la aprobación como un voto de confianza para el fortalecimiento del transporte público, aunque pidió mantener una supervisión permanente sobre la administración y conservación de los nuevos vehículos. En la misma línea, el concejal Carlos Andrés Arias sostuvo que el proyecto cambia la manera de garantizar la operación del sistema y puede convertirse en una herramienta para enfrentar el crecimiento del parque automotor y descongestionar la movilidad de Cali, siempre que vaya acompañado de acciones contundentes contra el transporte informal.