Varias estructuras afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto no tienen posibilidad de recuperación y deberán ser demolidas para reducir riesgos y permitir que avance la recuperación de las zonas afectadas.
El alcalde Alejandro Eder confirmó que ya comenzó la demolición de los primeros 16 edificios que fueron identificados sin posibilidad de recuperación. Uno de los primeros trabajos se realizó en el sector Cuarto de Legua y las autoridades avanzaron también en el Conjunto Residencial Guadalupe y el Motel Molino Rojo.
“Una parte muy dolorosa de la reconstrucción de Cali es identificar y demoler los edificios que ya no tienen arreglo”, señaló Eder.
El mandatario reconoció que será una imagen difícil para las comunidades que han visto cómo la emergencia transformó diferentes sectores de la ciudad. Sin embargo, aseguró que las intervenciones buscan realizarse de manera rápida y segura para dar paso a la siguiente etapa de la reconstrucción.
Mientras algunas estructuras ya tienen definido su destino, otras continúan en procesos de evaluación e intervención preventiva.
Uno de los casos es el Edificio Arábico, ubicado en la Calle 5 con Carrera 66, donde la Alcaldía de Cali realizó una visita correspondiente a la segunda fase de revisión de estructuras afectadas.
De acuerdo con Juan Felipe Jiménez, subsecretario para el Manejo de Desastres de Cali, durante la jornada se definieron diferentes acciones para preparar el inmueble y reducir los riesgos mientras avanzan los estudios técnicos.
Entre las labores previstas están el apuntalamiento de la estructura y la evacuación de aguas estancadas dentro del edificio. Las autoridades también recibieron las inquietudes de los habitantes y comerciantes de la zona.
El objetivo inmediato es estabilizar preventivamente el sector mientras se adelantan los cierres viales y las medidas de seguridad necesarias en este corredor del sur de Cali.
Ingenieros definirán qué estructuras deben caer
La situación del Edificio Arábico hace parte de las revisiones que la Alcaldía viene realizando sobre los inmuebles afectados por el terremoto.
Durante esta segunda fase, ingenieros estructurales analizan las condiciones de las edificaciones y trazan la ruta que deberá seguirse en cada caso. No todos los edificios tendrán necesariamente el mismo procedimiento, pues las intervenciones dependen del estado de cada estructura y de los riesgos que represente.
En los casos que los estudios determinen que no existe posibilidad de recuperación, se avanzará hacia la demolición.
La Alcaldía aseguró que “los trabajos se realizarán de manera coordinada con las comunidades y el Gobierno Nacional”. Eder también anunció que en los próximos días las intervenciones llegarán a otros puntos de Cali.
Así, a poco más de un mes del terremoto, la ciudad comienza a enfrentar una de las imágenes más difíciles de la reconstrucción: la demolición de los inmuebles que no pudieron ser recuperados.
Para la administración distrital, derribar estas estructuras no representa el final de la emergencia, sino el comienzo de una nueva fase destinada a recuperar los sectores afectados.