El fuerte movimiento telúrico que sacudió a Colombia dejó escenas de angustia y temor en diferentes municipios del país. En San José del Palmar, una de las localidades afectadas, una damnificada relató los momentos de pánico que vivió junto a otra mujer y un niño de tres años, mientras observaban cómo su vivienda quedaba prácticamente destruida.

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Fue un pánico horrible. Lo único que pensamos fue salir todas nosotras. Somos dos mujeres y un bebé de tres años”, contó la mujer a SEMANA al recordar los primeros segundos del terremoto.

Según su testimonio, cuando comenzó a temblar, la reacción fue salir corriendo de la vivienda. Mientras intentaban ponerse a salvo, las estructuras comenzaron a sufrir daños y en las calles se escuchaban gritos y llanto.

“Todo el mundo gritando. Fue de verdad un susto muy horrible”, relató.

La situación se volvió aún más desesperante cuando, desde la calle, observaron los daños en la vivienda y temieron que la carretera pudiera abrirse y que las demás casas terminaran colapsando. La mujer contó que, al mirar hacia su hogar, vio cómo comenzaba a abrirse y sintió que todo estaba perdido.

En medio del caos, el niño lloraba y preguntaba qué debían hacer. La incertidumbre y el miedo se apoderaron de la familia, que no encontraba un lugar seguro al cual dirigirse.

Casa averiada en San José del Palmar, epicentro del terremoto del lunes 10 de agosto. Foto: Personería municipal

Cuando finalmente pudieron regresar a observar su vivienda, la escena fue devastadora. Las paredes habían caído y prácticamente no quedó nada en pie. Entre lágrimas, la damnificada aseguró que solo pudieron rescatar algunas pertenencias.

“Lo único fue llorar y gracias a Dios porque igual nosotros estamos vivas”, expresó.

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Ahora, la familia de la afectada permanece junto a otros damnificados en un espacio provisional. Sin embargo, las condiciones no son cómodas debido a la cantidad de personas y a la presencia de niños. Mientras esperan una respuesta sobre su futuro, la incertidumbre continúa.

Ante esta situación, la damnificada hizo un llamado al Gobierno y a las autoridades para que atiendan a las familias afectadas en el municipio.

“Que nos colaboren, que San José del Palmar también existe, que nos ayuden, que no nos olviden”, pidió.