Tras conocerse el hecho de que cuatro menores, entre 2 y 6 años, cayeron en un campo minado en el municipio de Olaya Herrera, Pacífico nariñense, SEMANA obtuvo información entregada por fuentes militares donde se indica que el estado de salud de tres de los menores es muy complejo.
De acuerdo con fotografías analizadas por este medio y el testimonio de personas que participaron en el traslado hacia Tumaco y posteriormente al Hospital Universitario del Valle, en Cali, los niños más afectados son los que tienen 4, 5 y 6 años de edad, mientras que el menor de 2 solo presenta un cuadro de aturdimiento.
En las fotografías, que SEMANA se abstiene de publicar por la crudeza de las imágenes, se ven las extremidades inferiores de los niños muy afectadas por la explosión de las minas antipersona, situación que podría derivar en una amputación de sus piernas.
Frente a esto, el Hospital Universitario del Valle, a través de un comunicado, indicó que uno de los niños también tiene heridas en el tórax. “Al ingreso, los pacientes presentaban politraumatismo severo con las siguientes afectaciones: lesiones complejas en extremidades. Uno de los menores presenta, adicionalmente, una lesión abdominal. Dada la magnitud del trauma, el HUV activó de manera inmediata sus protocolos de alta complejidad. Los menores serán intervenidos quirúrgicamente y se les realizarán todos los procedimientos necesarios para salvaguardar su integridad”.
Asimismo, agregaron que los niños serán atendidos por un equipo multidisciplinario, “que incluye especialistas en cirugía pediátrica, ortopedia, especialistas en trauma y personal de apoyo integral, trabaja de manera permanente para garantizar la recuperación y estabilidad de los niños”.
Las disidencias detrás del hecho
SEMANA logró confirmar, con fuentes militares, que quien estaría detrás de este campo minado serían las disidencias de las Farc Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, que están en diálogos de paz con el gobierno del presidente Gustavo Petro.
Sobre esta disidencia, SEMANA conoció que pertenecía a la Segunda Marquetalia, de alias Iván Márquez, pero se separó y constituyó un nuevo grupo armado ilegal en Nariño.
Este medio también pudo establecer que, aunque este grupo está en mesas de negociación de paz, en el último mes habría intensificado su accionar delictivo tras la muerte de uno de sus cabecillas. Es en esa nueva arremetida violenta que habrían instalado campos minados en cercanías de centros poblados de Olaya Herrera.
Sobre el ataque, fuentes militares le contaron a SEMANA que los niños estaban jugando cerca de sus casas, en inmediaciones de un río, cuando cayeron en este campo minado. El niño de dos años sufrió aturdimiento, pero los otros tres, de entre cuatro y seis años, tienen riesgo de perder sus piernas.