En Casanare y Meta, en oriente de Colombia, campesinos, ganaderos y gestores turísticos están implementando un modelo regenerativo del suelo que crea, entrega y captura valor poniendo la justicia social y ambiental al mismo nivel que la económica.
El objetivo de esa iniciativa, denominada Marco Conceptual de Modelos de Negocio Regenerativos (MMdNR), desarrollada en conjunto con The Nature Conservancy (TNC), es que esta no signifique un costo adicional para las cadenas de producción, sino una fuente de competitividad.
El presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Casanare, Carlos Rojas Arenas, lo explicó de la siguiente manera: “Al implementar prácticas regenerativas, no solamente mejoramos la productividad, sino que encontramos mejores precios para nuestros productos. Está probado que existen ciertos segmentos de mercado que pagan mucho mejor por estos, y que están dispuestos a reconocer el esfuerzo que hacen los productores en nuestro departamento.”
La alternativa ya llegó a grandes superficies como Alkosto, que está integrando este enfoque en su cadena comercial de cárnicos.
“No queremos tener un producto como un genérico, sino como un valor agregado. Que el consumidor encuentre un producto diferencial con una historia desde que nace, hasta la mesa”, dijo Juan Gonzalo Barreneche, director de Carnes de Alkosto.
La iniciativa, explicaron los promotores, se fundamenta en cinco principios: uso regenerativo de recursos, diversidad e integración, redes y liderazgo, justicia y ética, y transparencia.
Además, cuenta también con una caja de herramientas aplicable en campo que ya está siendo validada en empresas de Meta y Casanare, con miras a escalar a otros sectores productivos del país.
“El mercado es fundamental para que la producción regenerativa tenga éxito: acceder a él, hacerlo a la escala y contar con un marco que consolide esos elementos”, señaló Mauricio Castro, director de Agricultura de TNC para América Latina.
Por su parte, Antonio Solarte, líder del programa de Sistemas Productivos Sostenibles de TNC Colombia, dijo: “Vemos los sectores productivos como aliados importantes porque están en el territorio. En los diferentes tipos de producción agropecuaria se puede generar un impacto ambiental positivo o negativo, y eso tiene una relación directa con el agua, la conservación de la biodiversidad y el suelo: todo lo que nos interesa conservar”.
El modelo implementado busca darles respaldo técnico y conectarlas con mercados que hoy premian la trazabilidad, la eficiencia en el uso de recursos y el impacto positivo en las comunidades.
“Regenerativo es conectar lo importante. El riesgo ya no está en cambiar: está en quedarse igual ”, plantea el marco.