La jornada electoral del domingo, 8 de marzo, dejó en las urnas 20.900.614 votos, de los 41.287.084 colombianos que estaba habilitados para votar.
Candidatos que lograron un curul en el Congreso o en quienes vencieron en las consultas para las presidenciales celebran. Sin embargo, hay quienes hoy lloran. Invirtieron millones en sus campañas, días enteros de trabajo para conquistar el corazón de los votantes y no lo lograron.
Una de ellas, Juliana Gutiérrez Zuluaga, la hermana del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.
La candidata del movimiento Creemos, administradora de empresas y magíster en administración de riesgos, se quemó en su aspiración, a pesar de la poderosa campaña que se movió en Medellín, en Antioquia y de la mano del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien sembró en Creemos una semilla para cosecharla en las jornadas electorales del domingo 31 de mayo, cuando sea la votación en la primera vuelta presidencial.
Según datos de la Registraduría, Juliana Gutiérrez Zuluaga obtuvo 96.438 votos, número de sufragios que no fue suficiente para llevar su apellido al Congreso.
Aunque ella impulsó en gran medida la votación por Creemos, por el que fueron depositados 227.957 votos válidos.
Sin embargo, este número apenas fue el 1,17 % del total de votos en todo el país para el Senado, lo que significa que no les fue suficiente para ninguna curul, pero tampoco para obtener la personería jurídica, que se lograba con el 3 % de los votos.
Según el escrutinio de la Registraduría, 45.046 personas habían votado por la lista de Creemos, solamente, siendo esta la segunda opción para sus seguidores.
El último de los 16 candidatos de Creemos fue Gustavo Alonso Pinedo Polo, un profesor y administrador de empresas cartagenero, por el que votaron apenas 887 personas.
De esa misma lista también se quemaron, como se les dice popularmente a los derrotados en las elecciones, Sara Jaramillo Gallego, una reconocida médica veterinaria que ha dedicado su vida a la defensa de los animales.