Un proyecto que nació en las aulas del Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM), inspirado en una problemática ambiental que afecta a millones de personas, terminó convirtiéndose en una innovación reconocida a nivel nacional.
Las profesoras Eliana Zapata y Erika Imbett recibieron el XV Premio Nacional al Inventor Colombiano 2026 por el desarrollo de Aireo, un dispositivo intranasal diseñado para reducir la exposición a contaminantes atmosféricos.
Un desarrollo pensado para enfrentar la contaminación del aire
La calidad del aire sigue siendo una de las principales preocupaciones ambientales en Medellín y otras ciudades del país.
Diversas investigaciones han identificado la presencia de decenas de compuestos químicos y partículas contaminantes asociadas principalmente al tránsito vehicular, las actividades industriales y la quema de materiales.
Entre ellas se encuentran las partículas PM2.5, consideradas especialmente peligrosas por su capacidad para ingresar profundamente al sistema respiratorio.
Con ese panorama como punto de partida, las profesoras del ITM desarrollaron Aireo, una innovación que busca ofrecer una alternativa de protección para quienes están expuestos diariamente a estos contaminantes.
El dispositivo consiste en una estructura transparente que se ubica dentro de las fosas nasales y que incorpora un sistema de filtración diseñado para impedir el ingreso de partículas nocivas al organismo.
El reconocimiento fue otorgado por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) dentro de la categoría Mujeres Inventoras, una distinción que destaca los aportes de las mujeres al desarrollo científico y tecnológico del país.
Las investigadoras fueron las únicas ganadoras de Medellín en esta edición del certamen.
Una historia marcada por la perseverancia
El origen de Aireo se remonta a cerca de una década atrás.
La iniciativa surgió dentro de los semilleros de investigación del ITM, cuando la profesora Erika Imbett planteó a sus estudiantes el reto de pensar soluciones frente al deterioro de la calidad del aire en Medellín.
El dispositivo cuenta con dos pequeñas cápsulas ubicadas a ambos lados de la nariz.
En su interior alberga un sistema de tres niveles de filtración capaz de retener partículas contaminantes presentes en el aire.
Además, incorpora cilindros sellados que permiten reemplazar los filtros después de varios usos.
Esto convierte al producto en una alternativa reutilizable frente a otras soluciones de protección respiratoria.
Las investigadoras explican que una de las metas principales fue desarrollar un mecanismo capaz de enfrentar partículas PM2.5, consideradas entre las más perjudiciales para la salud.
Durante la investigación analizaron otros productos disponibles en el mercado, como filtros antialérgicos y dispositivos para reducir los ronquidos.
Sin embargo, encontraron que estos no ofrecían la misma capacidad de filtración para este tipo de contaminantes.
Según las creadoras, Aireo ofrece una capacidad de filtración comparable a la de las mascarillas N95, reconocidas por su eficacia frente a partículas suspendidas en el aire.
El diseño está pensado para el uso diario en espacios públicos y busca integrarse de manera cómoda a la rutina de los usuarios.
Para las profesoras, el galardón representa mucho más que un logro académico.
También simboliza la posibilidad de inspirar a nuevas generaciones de estudiantes e investigadoras a participar en proyectos científicos con impacto social.
Ambas destacan que la innovación debe estar orientada a resolver problemas reales de las comunidades y contribuir al mejoramiento de la calidad de vida.
Actualmente, el reto consiste en encontrar aliados que permitan fabricar Aireo a escala industrial utilizando silicona de grado médico y procesos especializados de producción.
El objetivo final es que el dispositivo pueda llegar al mercado y convertirse en una herramienta accesible para quienes viven en ciudades afectadas por la contaminación atmosférica.