La medianoche de este martes marcó una nueva oleada de terror en el Chocó. A esa hora, según denunció la gobernadora Nubia Carolina Córdoba Curí, el ELN decretó un nuevo paro armado para los habitantes de las inmediaciones de los ríos Docampadó, Ijuá y Orpúa.
La gobernadora, además, dio a conocer que el grupo armado ilegal atacó con drones cargados con granadas una estación de Policía.
“Durante el día de ayer (lunes), este mismo grupo atacó la estación de Policía de Santa Rita, cabecera municipal del municipio de Río Iró, mediante granadas transportadas por drones. Este es el tercer ataque consecutivo que sufre este municipio y se suma a otros casos, como el del municipio de San José de Palmar”, manifestó.
Los hechos delincuenciales llevaron a la realización de un consejo de seguridad para tratar de hacerle frente a la situación.
“En este momento instalamos consejo de seguridad, con presencia de todas las fuerzas y el Ministerio Público, para abordar este complejo panorama en el orden público departamental”, dijo Córdoba Curí.
En febrero, SEMANA reveló las identidades de 12 cabecillas de esa guerrilla que han sembrado el terror en ese departamento.
Son al menos 12 jefes visibles, una especie de apóstoles del mal, que se disputan el control del Frente de Guerra Occidental del ELN en Chocó tras la muerte de Hernán Chica Palacios, alias Santiago, el poderoso narco de esa guerrilla abatido por el Ejército en San José del Palmar en la primera semana de enero.
Su caída dejó un vacío que ahora amenaza con desatar una guerra interna por el control criminal.
Según los reportes conocidos por este medio, dichos cabecillas han sido responsables de por lo menos 11 confinamientos armados en los últimos dos años, que han afectado a más de 12.000 habitantes en ríos, selvas y caseríos del departamento. Paros armados, bloqueos fluviales, instalación de minas antipersona y amenazas masivas han convertido a esa región en un escenario de temor.
La cabecilla, conocida como La Abuela, tiene 52 años y un recorrido que se remonta a la década de los noventa, cuando ingresó como guerrillera rasa. Con el paso del tiempo ascendió a segunda cabecilla, luego a cabecilla principal, responsable política y miembro de la dirección nacional. Hoy, se cree que se oculta en Venezuela, pero sigue impartiendo órdenes.