La alerta se registró hacia las 3:00 de la tarde del 28 de mayo, a través de la línea de emergencias 123. Esto movilizó de inmediato al Cuerpo Oficial de Bomberos de Medellín, incluidas unidades especializadas en la atención de incidentes con sustancias químicas.
La reacción se centró en evitar cualquier posible exposición de pacientes, personal médico y ciudadanos que se encontraban en el lugar al momento del incidente.
El punto de atención fue la calle 33 #66B-23, en inmediaciones del sector de Unicentro, una zona de alta circulación peatonal y actividad comercial.
Esta situación aumentó la preocupación inicial por el posible alcance del evento. Como medida preventiva, el área fue acordonada mientras los equipos técnicos realizaban mediciones y verificaciones para identificar el origen del olor.
De igual manera, se descartó la presencia de sustancias peligrosas o un posible derrame interno.
Los residentes, pacientes y trabajadores del sector tuvieron que abandonar de forma apresurada el lugar mientras se activaba el protocolo de emergencia.
Evacuación preventiva en medio de la incertidumbre
Aunque la evacuación fue preventiva, la situación generó tensión entre quienes tuvieron que salir sin claridad inmediata sobre el origen del incidente.
Horas después, mientras avanzaban las verificaciones técnicas, las autoridades confirmaron que no se registraron personas lesionadas ni casos de intoxicación.
El retorno a las actividades dependió exclusivamente de la evaluación de seguridad en la zona.
Las autoridades mantuvieron la inspección en el lugar durante varias horas. Todavía está por establecerse si el origen del incidente estuvo relacionado con algún químico de uso clínico, una reacción interna o una fuga accidental.
Por ahora, la clínica donde se originó la emergencia no ha emitido un pronunciamiento público sobre lo ocurrido ni ha detallado el posible origen del fuerte olor que activó la evacuación preventiva.
El hecho reabre la atención sobre la importancia de los protocolos de respuesta rápida en establecimientos de salud y zonas urbanas densamente transitadas, donde una alerta por una posible sustancia peligrosa puede escalar en minutos.
Continúan las verificaciones técnicas, aunque la situación fue controlada de manera preventiva y el sector permanece bajo observación.
Se esperan los resultados que permitan esclarecer lo ocurrido.