En un caso que ni ellas mismas se creen, o por lo menos las autoridades alcanzaron a darse cuenta, ocurrió en La Ceja, oriente antioqueño. Dos menores de edad, entre los 14 y 16 años, utilizaron un bebé falso para pedir limosna por las calles de este municipio. Según versiones, en tan solo 30 minutos recogían hasta 20.000 pesos.

Las niñas, con el bebé bien camuflado y con bolsas de confites, mostraban al supuesto bebé y les hacían creer a los habitantes que se trataba de uno real, que estaba pasando todas las necesidades de este mundo. Muchas personas les creyeron el cuento y les daban en varias oportunidades su monedita al sentir tanto pesar. La Policía de Infancia y Adolescencia atendió el caso.

Frente a esta lamentable situación, Sandra Llano, psicóloga de la Comisaría de Familia de La Ceja, explicó que las menores ya habían ido en reiteradas ocasiones al municipio a realizar la misma práctica y fue la misma comunidad la que alertó a las autoridades sobre esta situación. Las menores venían del barrio Moravia de la comuna 4 (Aranjuez) de Medellín.

“Con las dos menores se comenzó el restablecimiento de derechos, posterior a esto se dio traslado a la Comisaría de Familia más cercana de la vivienda de ellas para seguir todo el proceso”, dijo Llano.

Asimismo, las autoridades conocieron que a las menores no les faltaba nada en su casa de Medellín.

Unos 500 indígenas se encuentran en situación de mendicidad en Medellín

De acuerdo con la Personería de Medellín, cerca de 500 indígenas se encuentran en situación de mendicidad en diferentes sitios de la ciudad, en la que se ven inmersos tanto los adultos mayores y menores de edad de distintas comunidades que llegan de otros municipios.

Y es que recorrer lugares como el Parque Lleras, La Calle Provenza, alrededores del estadio, La 70, el centro, entre otros, es encontrarse con cientos de niños indígenas jugando en medio de las aceras, mientras sus padres de familia buscan lo poco que les pueda dar las personas que pasan al lado de ellos. Unos se la rebuscan bailando, vendiendo artesanías, pero otros tratan de sobrevivir con lo poco que les puedan ayudar.

A través del Grupo de Asuntos Étnicos, Migrantes y Refugiados de la Personería están en alerta por el alto número de estas personas en la capital de Antioquia. Eso precisamente lo evidenciaron en recorridos por distintos puntos, que mujeres y niños del resguardo Tahami, perteneciente a la etnia Emberá Katio del Alto Andágueda en Bagadó Chocó, es la población que se encuentra en esta situación.

De acuerdo con la entidad, esta actividad de mendicidad es ejercida por 582 indígenas y de estos, 245 son niños, niñas y adolescentes. Esta población, que en su mayoría, habita los inquilinatos del sector de Niquitao, ha sido víctima del conflicto armado y presenta limitaciones en acceso a recursos económicos que les permitan cubrir sus necesidades básicas.

De acuerdo con los hallazgos, en la Comuna 10 esta situación se presenta en el sector del Parque Berrío, la Avenida Oriental con Caracas, La Playa con El Palo y El Palo entre La Playa y Maracaibo. En la Comuna 14, se evidencia en la Avenida El Poblado, desde el San Fernando Plaza hasta el Centro Comercial Premium Plaza, en la Transversal Intermedia y en la Avenida Regional, a la altura de las estaciones Aguacatala y Poblado del Metro. En la Comuna 15, se vive en el Parque de Cristo Rey y la Avenida Guayabal con la Carrera 80 y en la Comuna 12, en el Parque de la América, Simón Bolívar y La Castellana.