Durante los últimos días, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ha sostenido reuniones clave con altos funcionarios de las principales agencias de investigación criminal de Estados Unidos, como el Departamento de Justicia y el FBI, entre otros.
Aunque en sus redes sociales dejó ver que el objetivo era perseguir a los depredadores sexuales que llegaban a esa ciudad en busca de adolescentes para explotarlos, una rueda de prensa ofrecida el lunes aclaró el alcance de esos encuentros.
El alcalde, según advirtió, buscaba tejer puentes para tratar de rastrear parte de los recursos presuntamente faltantes y denunciados en la administración pasada.
La aceptación de cargos, a través de un preacuerdo, por parte de Juan Alberto Cardona Henao, extesorero y excontador de los Bomberos de Itagüí, dejó en evidencia el presunto entramado de corrupción en el Área Metropolitana, uno de los entes descentralizados más importantes de la Alcaldía de Medellín.
Sin embargo, esa trama es solo una de las que ha denunciado Gutiérrez, quien asegura que se perdieron alrededor de un billón de pesos en las manos de los corruptos.
Pero ¿quién estaba detrás de esas empresas que ayudaron presuntamente a subir los costos, falsificar facturas y desviar recursos de diversas entidades?
Gutiérrez atinó solamente a decir que un portentoso empresario de la ciudad, de quien omitió su nombre, podría estar detrás.
“Mientras la gente se moría durante la pandemia, ellos usaban la tragedia para enriquecerse”, dijo, al referirse a los corruptos, entre quienes señaló a Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, y a su hermano Miguel, que será imputado de cargos el 25 de agosto.
Incluso, detalló lo ocurrido en el Instituto de Recreación y Deportes (Inder), que habría sido utilizado para adjudicar contratos administrativos y canalizar cerca de 200.000 millones de pesos en favor de particulares.
“Hemos encontrado que una empresa con sede en Miami reportó ingresos por cerca de 1.573 millones de pesos entre 2017 y 2019. Sin embargo, durante el gobierno de Daniel Quintero, entre 2020 y 2023, esa cifra se disparó a más de 134.394 millones de pesos, lo que representa un crecimiento superior al 8.000 por ciento. Es el unicornio de la corrupción”, afirmó el alcalde.
Parte de esos recursos habrían sido puestos en paraísos fiscales, como Panamá, para ocultar su rastro y luego llevados a Estados Unidos, donde algunos de los señalados responsables tienen empresas bajo la figura de limited liability company.
Para Gutiérrez, lo más extraño es que, tan pronto entró su gobierno, en 2024, esos recursos que percibía la mencionada empresa se cayeron abruptamente. “Cuando empezó nuestra administración, en 2024, la empresa reportó cero ingresos, se le acabó el chorro de la corrupción”, indicó.
Los recursos comprometidos, según el burgomaestre, pertenecían a Buen Comienzo, la entidad encargada de la primera infancia en la ciudad. De hecho, según dijo, cuatro niños murieron de desnutrición aguda mientras los corruptos saqueaban presuntamente esa institución.
Por ahora, el alcalde ha hecho énfasis en que buscará que la Justicia estadounidense lo ayude a rastrear a dónde fueron a parar los recursos.
El primer paso ya lo dio Misael Cadavid, antiguo aliado de Daniel Quintero y de su hermano Miguel Quintero, quien firmó un principio de oportunidad para evitar que la Justicia lo persiguiera jurídicamente. También empezó con la entrega de una millonaria camioneta de unos 700 millones de pesos a modo de reparación al Área Metropolitana, aunque, según Gutiérrez, ofreció entregar más de 4.000 millones de pesos.
Cadavid salió del país en espera de que avancen las audiencias contra los demás implicados en el escándalo del Área Metropolitana.
Quizá en Europa, donde fuentes consultadas por SEMANA aseguran que se encuentra, Cadavid deje de sentirse amenazado y comience a revelar cómo se movieron los recursos presuntamente perdidos, como espera Gutiérrez que hagan quienes están involucrados en el caso.