El jueves, 27 de agosto, un grupo de delincuentes llegó a la vereda Guanacas, en el municipio de Santa Rosa de Osos, incineró varias casas y obligó a las familias a huir.
Cerca de 100 personas tuvieron que desplazarse luego del acto terrorista, atribuido a delincuentes del Frente 36 de las disidencias de las Farc.
Los ilegales, según se supo recientemente, estaban pidiendo hasta un millón de pesos a cada familia para no hacerles daño.
Como no se pudo entregar el dinero, las víctimas tuvieron que aceptar lo que decidieran los delincuentes. Estos no se conformaron con eso y quisieron seguir con los comerciantes.
Eso llevó a que el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, sesionara en esa población, desde donde se pronunció ayer miércoles.
“Antioqueños: sabemos quiénes están detrás de las extorsiones en el norte de Antioquia. Son los bandidos del Frente 36 de las Farc”, dijo el mandatario en su cuenta de X.
Según dijo, las órdenes provenían de una mujer conocida como La Mona o La Caucana. “Ofrecemos hasta $100 millones de pesos de recompensa por alias La Mona o La Caucana, responsable de las intimidaciones a los comerciantes”, agregó.
En el Consejo de Seguridad realizado en el corregimiento de San Pablo, Santa Rosa de Osos, el gobernador logró acordar con la fuerza pública que se redoble su presencia en los corredores de Villanueva-Brasil-Vega Botero y San Pablo-Caney-Guanacas.
“A los bandidos que están sembrando temor, ¡los vamos a cazar!”, anunció Rendón.
Esta mujer sería quien reemplazó a alias Primo Gay en esa estructura delincuencial, luego de que este se cambiara al bando del Clan del Golfo, según dijeron recientemente varias fuentes consultadas por SEMANA.
Primo Gay habría perdido poder en Briceño, se habría entregado al Clan del Golfo para negociar por su vida y ahora sería uno de sus mandos en otro municipio.
Lo hizo, dicen en esa población, porque estaba cercado, se sentía solo y en la última petición que le hizo a alias Chejo, el cabecilla del Frente 36 que se mueve en el municipio de Campamento, este le dijo que se defendiera como pudiera.
En Briceño circula la versión de que Neider Yesid Uñates López, su verdadero nombre, habría entregado una alta suma de dinero para alcanzar un acuerdo con el Clan del Golfo y preservar su vida. También habría entregado a por lo menos 22 de sus hombres, en su mayoría menores de edad. Según ese acuerdo, quienes decidieran dejar las armas recibirían 10 millones de pesos y podrían permanecer en Briceño si estudiaban o trabajaban. De no hacerlo, serían asesinados.