Las islas de calor se han convertido en uno de los desafíos climáticos más importantes para Medellín.

Ante el aumento de las temperaturas en sectores urbanos, el Paccsa desarrolla herramientas para identificar las zonas más afectadas y orientar acciones que permitan reducir los riesgos para la población.

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¿Qué son las islas de calor y por qué generan preocupación?

En Medellín, la creciente preocupación por las llamadas islas de calor ha llevado a las autoridades y a la academia a impulsar nuevas estrategias para comprender y mitigar los efectos de este fenómeno.

Cada vez tiene mayores repercusiones sobre la salud, la calidad de vida y la sostenibilidad urbana.

Las islas de calor son áreas urbanas donde la temperatura es significativamente más alta que en las zonas circundantes, tal y como se explica en un artí culo de El Colombiano.

Este fenómeno ocurre principalmente por la concentración de concreto, asfalto y edificaciones que absorben y almacenan calor durante el día para liberarlo lentamente durante la noche.

La reducción de áreas verdes y la intensa actividad humana también contribuyen a incrementar las temperaturas.

Aunque para muchos ciudadanos el efecto puede percibirse simplemente como una sensación de calor más intensa, sus consecuencias van mucho más allá.

La exposición prolongada a altas temperaturas puede aumentar los riesgos de deshidratación, agotamiento físico y afectaciones cardiovasculares.

Esto se presenta especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.

Además, las islas de calor elevan la demanda energética, deterioran la calidad del aire y afectan los ecosistemas urbanos.

El Paccsa desarrolla una herramienta que permitirá identificar islas de calor en tiempo real y orientar acciones para reducir los efectos del cambio climático en Medellín. Foto: Composición Semana/ Getty Images

La importancia del Paccsa en la lucha contra las islas de calor

Frente a este panorama surge la importancia del Plan de Acción Climática y Sostenibilidad Ambiental (Paccsa), de acuerdo a la fuente mencionada.

Una propuesta considerada única en Colombia por su enfoque integral para fortalecer la capacidad institucional frente a los efectos del cambio climático.

Consiste en el desarrollo de una herramienta geoespacial que permitirá monitorear anomalías térmicas e identificar islas de calor en tiempo real.

Según explicó Diana María Agudelo, coordinadora del componente de seguimiento Paccsa, el propósito es que esta plataforma se convierta en un instrumento para la toma de decisiones basado en evidencia y adaptado a las características particulares de cada territorio.

“La idea es que esta herramienta sirva como mecanismo de toma de decisiones contextual, que tenga en consideración las particularidades de cada subregión”, señaló el experto al referirse a la iniciativa, que podría estar disponible antes de finalizar el año.

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La importancia de esta tecnología radica en que permitirá identificar con precisión dónde se concentran las temperaturas más elevadas, cuáles son las poblaciones más vulnerables y qué intervenciones podrían generar mayores beneficios.

En otras palabras, ofrecerá información clave para priorizar inversiones y diseñar estrategias más efectivas de adaptación climática.

El Plan de Acción Climática y Sostenibilidad Ambiental, adquiere relevancia precisamente porque busca articular ciencia, tecnología, planeación y gestión pública para anticiparse a los impactos del cambio climático.

La iniciativa no se limita a reaccionar ante eventos extremos.

Pretende generar herramientas que permitan comprender mejor cómo evolucionan las condiciones climáticas y cómo deben responder las instituciones.

Mientras se desarrollan las medidas estructurales, las autoridades mantienen recomendaciones básicas para la ciudadanía, como evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor temperatura, mantenerse hidratado y prestar atención a señales de alerta como mareos, fatiga extrema o confusión.