Este miércoles, 8 de julio, un numeroso grupo de funcionarios de la Dirección Antinarcóticos de la Policía sorprendió a los usuarios de un gimnasio del exclusivo sector de El Tesoro, en la comuna 14 - El Poblado, en Medellín.
Los uniformados, fuertemente armados, iban a ejecutar una orden de captura contra el capo de una red sofisticada de tráfico de armas con antecedentes en Estados Unidos y Canadá.
El objetivo era Arif Jhuman, un canadiense de 40 años de edad mencionado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Fiscalía de ese país en una investigación que tuvo sus primeros resultados en diciembre del año pasado.
En Tampa, en diciembre, el fiscal federal Gregory W. Kehoe anunció la apertura de una acusación formal contra cinco personas, entre ellas Jhuman.
Los cargos son por conspiración para traficar armas de fuego, tráfico de armas de fuego y venta de armas de fuego con licencia.
Además, la acusación en contra de Tyler Corbin, un estadounidense de 25 años, incluía cargos por el delito de posesión con intención de distribuir fentanilo, una droga que cada día causa miles de muertes en ese país y se ha vuelto un problema de salud pública.
Corbin fue detenido en Florida el año pasado junto a Alfredo Santana, de 32 años.
El canadiense, Jhuman, era uno de los objetivos, y fue alcanzado en un gimnasio de Medellín.
El alcalde, Federico Gutiérrez, reveló que el hombre ingresó a Colombia con documentos falsos.
“Este hombre también era buscado por las autoridades de Canadá, habría ingresado a Colombia con documentos falsos y enfrentaba cargos por la presunta conspiración para traficar más de 100 armas de fuego entre Estados Unidos y Canadá”, reveló el alcalde Gutiérrez.
Precisamente, sobre esa acusación, el Departamento de Justicia de Estados Unidos aseguró que “estas personas traficaron y conspiraron para traficar más de 100 armas de fuego desde Florida a Canadá entre 2023 y 2024. De esas armas, 29 fueron recuperadas en escenas del crimen en Canadá, incluyendo homicidios. Un arma de fuego comprada por Corbin fue recuperada en la escena de un homicidio 32 días después de su compra. Ninguno de estos acusados posee licencia para traficar con armas de fuego".
Ahora, falta conocer si el capturado vino a esconderse o tenía otros planes en una ciudad que enfrenta retos grandes en seguridad, máxime si se recuerda que el mismo alcalde Gutiérrez dijo el año pasado que a Medellín “se lo tomaron mafias transnacionales”.