Medellín tendrá un respiro frente a los cortes de agua. El alcalde Federico Gutiérrez anunció la suspensión de las interrupciones del servicio de acueducto que se venían realizando en seis comunas de las zonas nororiental y centro-oriental de la ciudad.
La decisión fue presentada por el mandatario como una respuesta al comportamiento que han tenido los ciudadanos frente al llamado a reducir el consumo. Sin embargo, el anuncio viene acompañado de una condición que no pasa desapercibida: ahora los hogares tendrán que mantener el ahorro de agua.
Es decir, que el fin de los cortes no significa que la ciudad pueda volver a consumir agua como si nada hubiera pasado.
Gutiérrez apeló precisamente al comportamiento de los habitantes para tomar la decisión de suspender las interrupciones. “Si los ciudadanos mantienen un consumo responsable, el servicio puede continuar sin necesidad de recurrir nuevamente a los cortes”. fue el mensaje que envió.
En las zonas que reciben el servicio del embalse de Piedras Blancas, la solicitud es concreta: cada vivienda deberá ahorrar al menos 92 litros de agua al día. Para el resto de Medellín, la meta establecida es reducir aproximadamente 79 litros diarios por hogar.
92 litros pueden parecer una cantidad enorme, pero una llave abierta durante apenas diez minutos puede gastar entre 60 y 120 litros de agua, según la información entregada por la Alcaldía. En otras palabras, una acción cotidiana aparentemente pequeña puede representar buena parte de la cantidad que se les está pidiendo ahorrar diariamente a los hogares.
La medida está dirigida especialmente a las seis comunas de las zonas nororiental y centro-oriental que dependen del embalse de Piedras Blancas. Para sus habitantes, la suspensión de los cortes representa un alivio después de las interrupciones que habían afectado la prestación del servicio.
El anuncio del alcalde suscita una responsabilidad sobre la ciudadanía: el ahorro ya no es solamente una recomendación, sino la herramienta con la que la ciudad busca mantener el servicio sin volver a las interrupciones.
Por ahora, el panorama cambia. Las llaves pueden volver a abrirse sin tener presente el horario de un corte programado en esas zonas. Sin embargo, la Alcaldía insiste en que “el agua debe utilizarse con mayor cuidado”.
La apuesta queda en manos de los ciudadanos. Mientras la administración decidió suspender las interrupciones apelando al buen comportamiento, cada hogar tendrá que poner de su parte para alcanzar las metas de ahorro: 92 litros diarios en las zonas abastecidas por Piedras Blancas y 79 litros en los demás sectores.
Así que el anuncio puede sentirse como el regreso a la normalidad, pero con una pequeña letra que conviene leer: que se suspendan los cortes no quiere decir que se haya suspendido la obligación de cuidar cada litro.