Tras el terremoto ocurrido el pasado lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, con una magnitud de 7,4, Dosquebradas mantiene activa la respuesta a la emergencia y decretó un toque de queda como medida preventiva para facilitar las labores de los organismos de socorro, seguridad y equipos operativos.

Gobernación del Valle avanza en caracterización y atención de afectados por terremoto en Roldanillo

La restricción, establecida mediante el Decreto 316, regirá entre las 6:00 p. m. y las 6:00 a. m. hasta el viernes 14 de agosto. Las autoridades reiteraron además la importancia de respetar los cerramientos y las restricciones establecidas en los alrededores de edificaciones que presentan riesgos estructurales.

El municipio registra 4.583 reportes de ciudadanos damnificados, 548 viviendas destruidas, 13 edificaciones colapsadas y más de 3.600 inmuebles averiados, de acuerdo con el balance actualizado durante el sexto Puesto de Mando Unificado (PMU), liderado por el alcalde Roberto Jiménez Naranjo.

Uno de los principales frentes de trabajo continúa siendo la evaluación de viviendas, edificios y conjuntos residenciales. Los equipos técnicos han recorrido diferentes propiedades horizontales para establecer sus condiciones estructurales y determinar restricciones en aquellos lugares donde permanecer o ingresar pueda representar un riesgo.

Johan Carreño, director de la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres (Diger), explicó que la cantidad de reportes recibidos supera los 4.500 y llamó a la ciudadanía a mantenerse alejada de las zonas delimitadas.

Buenas noches. Un pequeño resumen de los daños causados por el terremoto de 7.4, suceso ocurrido a las 7:34 de la mañana de este lunes 10 de agosto, en el municipio de Dosquebradas (Risaralda). Foto: Juanse Hernández / Colprensa.

El funcionario señaló como ejemplo la situación encontrada en Portal del Parque, donde fueron identificadas torres con daños estructurales y un posible riesgo de colapso. Por esta razón, pidió a los habitantes abstenerse de ingresar, retirar vehículos o transitar por los perímetros establecidos.

Mientras avanzan las inspecciones, la atención humanitaria también continúa. Hasta el momento, han sido verificadas 170 familias damnificadas, para quienes comenzó la entrega de ayudas de acuerdo con las necesidades identificadas durante los recorridos y los procesos de caracterización.

Las personas que requieran acceder a los albergues deben dirigirse primero al Centro Administrativo Municipal (CAM) para realizar el proceso de caracterización y, posteriormente, recibir la asignación de un espacio según sus necesidades.

También permanece habilitado en la Plazoleta del CAM un punto de acopio para recibir ayudas destinadas a las familias afectadas. Allí se reciben medicamentos, mercados, frazadas y carpas, que posteriormente son organizados y distribuidos de acuerdo con las necesidades identificadas.

Buenas noches. Un pequeño resumen de los daños causados por el terremoto de 7.4, suceso ocurrido a las 7:34 de la mañana de este lunes 10 de agosto, en el municipio de Dosquebradas (Risaralda). Foto: Juanse Hernández / Colprensa.

En cuanto a la atención en salud, las autoridades trabajan en la adecuación de un hospital de campaña en el Coliseo Municipal, con el propósito de ampliar la capacidad disponible durante la emergencia.

Por su parte, Serviciudad informó que el suministro de agua se mantiene con normalidad y que, hasta el momento, no hay suspensiones programadas. El llamado a la comunidad es a hacer un uso racional del recurso y consultar únicamente los canales oficiales para evitar la difusión de información falsa sobre el abastecimiento.

Los animales afectados por el terremoto también hacen parte de la respuesta. Equipos veterinarios visitaron 10 pesebreras, tres de ellas colapsadas, y evacuaron 18 caballos. Además, se identificaron dos hogares de protección de perros y gatos con afectaciones importantes. En uno de ellos permanecían cerca de 80 animales y se reportó la pérdida de 10.

Las autoridades insistieron en que la ciudadanía debe evitar ingresar a viviendas, edificios o conjuntos que hayan sido delimitados, así como retirar vehículos o transitar por zonas con riesgo estructural, hasta que los equipos técnicos autoricen nuevamente el ingreso.