Tras el terremoto de magnitud 7,4, ocurrido el pasado lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana en Colombia, la Gobernación del Valle del Cauca busca garantizar el acceso a educación de cerca de 2.800 estudiantes de Buenaventura que actualmente no pueden asistir a clases debido a los daños ocasionados en seis instituciones educativas del distrito.
La propuesta fue presentada durante el Puesto de Mando Unificado (PMU) realizado en Buenaventura, que contó con la participación de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro; el ministro del Interior, Rodrigo Lara; el vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo y la alcaldesa, Ligia del Carmen Córdoba.
De acuerdo con la gobernadora, los daños registrados en los colegios impiden que los estudiantes puedan regresar a las aulas, por lo que se planteó trabajar con los operadores de telefonía móvil para garantizarles conexión a internet y permitir que continúen temporalmente con su formación de manera virtual.
“Por cuenta de problemas gravísimos en sus instituciones educativas, 2.800 niños no pueden ir a la escuela”, explicó la mandataria, quien señaló que la intención es evitar que los menores interrumpan su proceso educativo mientras se atiende la emergencia.
El ministro Rodrigo Lara agregó que se trata de seis escuelas que quedaron completamente destruidas y anunció que se buscará que los operadores de telefonía móvil donen planes de datos para los estudiantes. Además, señaló que el Gobierno gestionará la entrega de tabletas con el propósito de poner en marcha la educación virtual lo antes posible.
Autoconstrucción y ayudas para las viviendas:
Durante el PMU también se abordaron las afectaciones en las viviendas y las alternativas para avanzar en su recuperación. La gobernadora explicó que Tatiana Céspedes, esposa del vicepresidente José Manuel Restrepo, estará al frente de la coordinación relacionada con los mejoramientos de vivienda y la construcción de nuevas casas.
En este proceso se determinarían las características de las viviendas y los materiales necesarios para adelantar las obras, incluso con una proyección de los elementos requeridos para cada mil viviendas.
La Gobernación también planteó la necesidad de recibir más ayudas humanitarias, entre ellas carpas, así como de contar con maquinaria amarilla adicional para apoyar las labores de remoción de escombros en los inmuebles que resultaron afectados.
A esto se suma la posibilidad de demoler o implosionar aquellas viviendas que presentan riesgo de colapso y que podrían representar una amenaza para quienes todavía permanecen en ellas o para las personas que habitan en construcciones cercanas.
Hospital de campaña y atención en los barrios afectados:
Otro de los puntos tratados durante la reunión fue el desbordamiento en la capacidad hospitalaria de Buenaventura. Ante la situación registrada en el distrito, el ministro del Interior anunció el traslado de un hospital de campaña, además del envío de insumos médicos para fortalecer la atención.
La medida también contempla el suministro de materiales para la autoconstrucción, especialmente en sectores de viviendas como el barrio Alberto Lleras, donde más de 800 viviendas resultaron dañadas o fueron derribadas por la emergencia.
Lara explicó además que los materiales destinados a Buenaventura deberán incrementarse en un 30 %, debido a que desde este distrito también se realizará la redistribución de ayudas hacia el litoral del San Juan, en Chocó. Para este traslado, la Armada Nacional prestará apoyo con el transporte.
La Gobernación del Valle señaló que la respuesta se desarrollará por etapas: inicialmente se concentrará en la atención humanitaria y, posteriormente, avanzará hacia el mejoramiento de las viviendas afectadas mediante procesos de autoconstrucción y la construcción de nuevas casas.