Una cumbre que se desarrolló en la Casa de Nariño, que contó con la participación de 309 observadores internacionales electorales. el presidente Gustavo Petro y varios funcionarios del Gobierno nacional sigue dando de qué hablar.
Entre las autoridades electorales que debían asistir, resultó que no fue invitado el registrador nacional, Hernán Penagos, quien en repetidas ocasiones ha desmentido al jefe de Estado sobre su narrativa de un supuesto “fraude electoral”.
Ante las dudas por la ausencia de Penagos, le salió al paso a la polémica el jefe de Comunicaciones Estratégicas de la Casa de Nariño, Andrés Hernández.
“Es un evento protocolario solicitado directamente por la MOE, ellos fueron los que elevaron las invitaciones y demás. No desinforme”, expresó Hernández a las críticas por la no invitación al registrador nacional a ese encuentro que se llevó a cabo el jueves de esta semana.
Pero ese mensaje del jefe de Comunicaciones Estratégicas de la Casa de Nariño desató revuelo y la congresista Catherine Juvinao le respondió.
“Andrés. Como funcionario público no puedes mentir. Te solicito respetuosamente aclares tu desinformación. De lo contrario te caben sanciones disciplinarias”, alertó.
A renglón seguido, el funcionario de la Presidencia indicó: “Lo único que le corrijo es que es la MOI y no la MOE (una disculpa por el error con la MOE) de resto fue la MOI quien hace la invitación, como no se podía en el lugar que indicaban se realizó en la presidencia para poder atenderlos. Le dejo la carta de quien organiza, no la presidencia y no amenace con sanciones, que no le tengo miedo a usted” (sic).
Y replicó Juvinao: “Me alegra que aclare sus mentiras. Y para que sepa, el código disciplinario que lo rige no es una amenaza. Es la ley. Cúmplala sin chistar, como le corresponde”.
Y finalmente manifestó Andrés Hernández: “No es una mentira, se hizo la precisión sobre un error en las siglas de la Misión… y claro que cumplo el código disciplinario, la que amenaza con sanciones es usted, lástima que en el congreso no le enseñen las formas de comunicarse como parlamentaria, porque la amenaza no es parte del legislativo”.