El presidente Abelardo De La Espriella anunció temprano este domingo que se dirigiría al país. En una intervención a las 8 de la noche, el primer mandatario habló de la situación económica del país. “Dejaron a Colombia al lado del abismo”, dijo al explicar que las finanzas del Estado se encuentran en una situación “lamentable”.
El presidente le presentó al país el presupuesto de la verdad. Aseguró que el diseñado por el gobierno anterior “mentía” y “no reflejaba el peso de la deuda que hoy tenemos”.
“Nosotros decidimos poner todas las cuentas sobre la mesa”, agregó.
El primer mandatario entregó al país una cifra alarmante: 281 billones, el 44% de los recursos del presupuesto provienen de deuda. “Así encontramos este desastre. Casi la mitad del presupuesto dependerá de la plata prestada”, dijo.
También agregó que esa deuda se paga con “intereses de gota a gota”. Por cada 100 pesos del presupuesto, 24 se van a pagar la deuda y solo 14 a inversión, detalló.
En una reciente portada, SEMANA explicó cómo con las cifras ajustadas, la deuda total del país pasaría de cerca del 60 por ciento del PIB a más del 66 por ciento entre 2026 y 2027, con el agravante de que el costo de los intereses podría aumentar si se eleva el riesgo país.
En esta intervención, el primer mandatario dijo que “el presupuesto dela verdad incorpora un esfuerzo de austeridad de cerca de 17.4 billones de pesos. Estamos reduciendo 3 billones en compra de bienes y servicios y recortando 2.5 billones de pesos en proyectos de inversión que no son prioritarios. Cada peso de los colombianos debe tener un propósito”.
“El presupuesto no se puede venir escondiendo como se ha venido haciendo”, precisó el presidente.
De La Espriella aseguró que el gobierno de Gustavo Petro decía defender a los colombianos más desfavorecidos, pero “dejó sin plata para garantizar todo ese trabajo social”. Explicó que durante cuatro años esos presupuestos se basaron en cifras de recaudo falsas. “En lugar de decir la verdad, nos ocultaron todo para seguir con el derroche y la corrupción. Se planeó con ingresos que no existían. El resultado es un Estado con más obligaciones, y menos capacidad de responder cuando el país lo necesita”, precisó.
El primer mandatario habló del caos organizacional en el que encontró al país y se refirió a esa situación como una “crisis apocaliptica”.
Además de presentar ese diagnóstico, el primer mandatario también anunció propuestas. Se trata de medidas para permitir que la economía crezca de la manera correcta “con inversión, con empresas, con empleo y en la dirección correcta”.
Por otro lado, aseguró que se va a “perseguir sin cuartel a quienes convirtieron del erario un botín” y que no los “dejará tranquilos”.