El presidente electo Abelardo De La Espriella volvió a lanzar un ultimátum a los cabecillas de los grupos armados, pero en esta oportunidad apuntó a dos de las cabezas más altas que tiene el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Santander.
En medio de la visita que realizó en las últimas horas a este departamento, el próximo jefe de Estado reiteró que una de sus banderas será combatir a los terroristas e intentar devolver la paz y la tranquilidad a las zonas golpeadas por la violencia.
En ese sentido, les hizo un llamado a alias Volkswagen y alias Zorrillo, cabecillas del ELN que siembran terror en esta parte del país. De La Espriella fue claro: o entregan las armas o serán combatidos.
“Hacerle un llamado a este par de bandidos del frente de guerra nororiental del ELN: Alias Zorrillo, del frente Camilo Torres Restrepo, y alias Volkswagen, del frente Efraín Pabón, que operan en los Santanderes”, dijo.
El presidente electo añadió: “Lo he dicho y lo reitero porque el mensaje también va para ustedes: tienen pocos días, menos de un mes ya, para desmovilizarse”.
De La Espriella aseguró que cualquier “bandido” que no se someta a la ley será “perseguido y dado de baja, como en derecho corresponde”.
“Vamos a liberar a Santander por la razón o por la fuerza”, complementó.
Este pronunciamiento se da en la misma vía de otros que ya ha hecho el próximo mandatario de los colombianos, quien ha dejado en claro que perseguirá a aquellos que siembran terror y zozobra en el país.
De hecho, hace algunos días ya le había declarado la guerra a otros cabecillas del ELN y también de las disidencias de las Farc que delinquen en el Catatumbo.
“Los declaro objetivo militar en el Gobierno del Tigre. Tienen un mes para entregarse. De lo contrario, vamos a ir por ustedes y les vamos a dejar caer todo el peso de la ley y el Estado de derecho“, dijo en esa oportunidad.
Todo esto ha sido respaldado por el próximo ministro de Defensa, general (r) Jorge Enrique Mora, quien advirtió que desde el próximo 7 de agosto se reactivarán las órdenes de captura en contra de todos los cabecillas de los grupos armados.