Después de su alocución este domingo, el presidente Abelardo De La Espriella volvió a lanzar un mensaje frente a las críticas que ha recibido en estos casi tres meses que lleva en la Casa de Nariño.

“Quieren que en tres meses resuelva el desastre que heredé de cuatro años”: Abelardo De La Espriella a sectores del periodismo

A través de su cuenta de X, el jefe de Estado dejó claro que hoy se debe a los colombianos y está en el cargo solo para ayudar a la gente de a pie.

“No llegué a la Presidencia para complacer a los poderosos, a las élites ni a los políticos de siempre. Llegué para servirle al pueblo colombiano”, escribió.

El mandatario dejó claro que en las pocas semanas que lleva en el cargo no se pueden resolver todos los “problemas” que se fueron acumulando durante los cuatro años de la administración de Gustavo Petro.

Sin embargo, manifestó que no descansará en esa tarea de lograr un país mejor. “No tengo una varita mágica, pero sí el carácter, la determinación y la voluntad de trabajar veinte horas al día para reconstruir nuestra patria”, señaló.

Sobre las críticas que recibe a diario, aseguró que las mismas no lo intimidan ni le quitan el sueño. De hecho, fue mucho más directo y sostuvo que provienen de personas que se encuentran en la comodidad de sus escritorios.

“Yo recorro Colombia, escucho a su gente y encuentro mi mayor fortaleza en el abrazo de una madre, la sonrisa de un niño y la esperanza de millones de compatriotas”, expresó.

El presidente también aprovechó para responderles a quienes lo cuestionan por la forma en que se relaciona con el pueblo y por el tono jocoso que se le ha visto en varias oportunidades.

Abelardo De La Espriella: “No llegué a la Presidencia para agradarles a los mismos de siempre”

“Y a quienes les molesta que me ría, que haga una mamadera de gallo y que disfrute compartir con los colombianos, les digo: No voy a dejar que la amargura de unos pocos me robe la alegría de servirle a mi patria”, manifestó.

En el mensaje, además, afirmó que gobierna con seriedad, disciplina y autoridad, pero que esto nunca lo hará renunciar a su esencia. “Mi único jefe es el pueblo colombiano”, comentó.

“Seguiré trabajando sin descanso por una Colombia segura, próspera y libre. Porque no vine a administrar la decadencia. Vine a transformar la patria”, complementó.