35 minutos después de iniciada la eucaristía de las 7:00 a.m., la Catedral de Manizales recibió el cimbronazo este lunes, 10 de agosto.
“En la tierra prometida, vuelve, señor tus torrentes, a ser agua viva. Mi cuerpo es tomad y comed, mi sangre es tomar y bebed”, cantó el artista que amenizó con su voz y el órgano la Santa Misa, mientras dos sacerdotes impartían la comunión.
Segundos después, cuando las cámaras de la transmisión en redes sociales enfocaban exclusivamente a la imagen de Jesús Crucificado, fuertes estruendos se mezclaron abruptamente con el sonido de la música que quedó interrumpida.
La cuenta de Youtube del Arzobispado de Manizales da cuenta de las dramáticas escenas que se vieron en el momento cuando la tierra parecía que se partía en dos. Las teclas del órgano se escucharon descoordinadas, como si quien las tocara entrara en pánico. Un golpe en el micrófono acompañó la transmisión. La imagen seguía enfocando a Jesús indefenso, testigo del horror que padecieron sus propios fieles.
Un grito de una fiel se escuchó de fondo. Luego otro más. “Ay”, dijo uno cobijado por el pánico dentro de la Catedral. Unos más parecían correr de la iglesia, según se escuchó el zapateo en medio de la transmisión. Y al final, la cámara enfocó exclusivamente el altar central del templo religioso.
La imagen es horrorífica. El sacerdote, indefenso, con su túnica roja, agarró el mesón central de la Catedral y miró sorprendidamente a su alrededor. Las paredes, el techo, las columnas y los ramos de flores gigantes que adornaban el altar, se movían sin detenerse. Detrás caían estructuras de cemento que ocasionaron un ruido ensordecedor. Las banderas de Colombia y Manizales, ubicadas cerca al lugar donde reposa el Santísimo, amagaron con caerse y el religioso, al ver lo que ocurría, corrió a una de las estructuras gruesas que soporta la catedral. Segundos después, la cámara enfoca el lugar desocupado, moviéndose cada vez más fuerte, pero el sacerdote, como era de esperarse, había huido. Los fieles también.
La estructura quedó gravemente afectada. Una de las torres quedó de lado y obligó el cierre del sitio religioso hasta que no se evalúen los daños y se proceda a la intervención.
“Así vivimos este angustioso momento. Justo cuando estábamos terminando la Santa Misa, que transmitíamos en directo a través del canal de YouTube de la Arquidiócesis de Manizales, sentimos el fuerte movimiento que nos sorprendió a todos. En medio del temor y la incertidumbre, elevamos nuestra mirada a Dios”, reportó la Arquidiócesis de Manizales.
Y pidió a los fieles: “Oremos por Manizales. Oremos por Colombia. Pidamos al Señor que proteja a nuestras familias, acompañe a quienes hoy sienten miedo y dé fortaleza y serenidad a todos. Que nuestra oración sea también un abrazo para quienes más lo necesitan”.