SEMANA reveló, en su más reciente edición, explosivos testimonios, audios, chats y consignaciones que implican a Juliana Guerrero, considera la mujer más poderosa del Gobierno Petro, y su hermana Verónica, sobre cómo opera la presunta red de corrupción liderada por ellas.
De acuerdo con las pruebas, las mujeres tomaron el control de tres importantes entidades del Estado. Desde allí habrían creado una estructura dedicada a hacer millonarios cobros a empresarios, con la promesa de poder acceder a jugosos contratos en los ministerios de Vivienda y del Interior.
Las hermanas Guerrero, sin ninguna vinculación laboral con el Gobierno de Gustavo Petro, acumularon poder suficiente para influir en algunas decisiones del Ejecutivo entre los años 2024, 2025 y 2026.
Las tres personas que participaron en el entramado de corrupción y que revelaron información a SEMANA manifestaron que había tarifas por cada gestión para obtener contratos en estas entidades.
La primera cita con las hermanas valía un millón de pesos. Juliana era la encargada de las gestiones ante el Gobierno para favorecerlos con dichas contrataciones, a cambio de 200 millones de pesos y el pago del 10 % del valor de cada proyecto adjudicado.
A su vez, los empresarios tendrían comunicación exclusiva con su hermana Verónica para conocer el estado de los procesos. Según la información, la plata la recibía David Trespalacios, un joven de Barranquilla cercano a la familia de las mujeres.
Este hombre también habría sido el encargado, en ese instante, de buscar un título universitario falso para una de las hermanas Guerrero, y uno de los posibles contratistas le ofreció uno en administración por 25 millones de pesos, según un chat de WhatsApp en poder de SEMANA.
Estas revelaciones han generado muchas reacciones en el sectores políticos del país. Uno de ellos es el exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) Carlos Carrillo.
“Las pruebas que publica contra las hermanas Guerrero son muy delicadas”, señaló el exfuncionario del Gobierno de Gustavo Petro tras la publicación de las pruebas por parte de SEMANA.
“La justicia debe investigar qué delitos pueden configurarse. Preocupa mucho que se esté hablando también del Fonsecon, el multimillonario fondo del Ministerio del Interior en manos de los amigos de Armando Benedetti”, dijo.
Las hermanas Guerrero gozan hoy de una vida de lujos y su poder en el Gobierno no tiene frenos. Además de las entidades mencionadas hasta ahora, los tentáculos de ellas también habrían llegado al Ministerio de Defensa y al Departamento Administrativo de la Presidencia de la República.