Los resultados de las consultas presidenciales llevan a una millonaria reposición de votos para los candidatos que participaron en esas tres contiendas para elegir a los aspirantes a la Presidencia que se desarrollaron el pasado 8 de marzo.
Cada voto que obtuvieron los aspirantes de esa elección se traduce en 8.710 pesos, que es el valor por concepto de reposición de votos que trazó en Consejo Nacional Electoral (CNE) para los comicios de este 2026.
Pero esa norma no significa que absolutamente todos los votos que se depositaron en las urnas vayan a significar un pago de ese rubro, pues el cálculo depende de lo que cada candidato haya reportado en la plataforma Cuentas Claras como gastos de la campaña, debido a que el Estado solo regresa lo invertido.
Claudia López, ganadora de la Consulta de las Soluciones, reportó gastos por 5.005 millones pesos, fondos que financió gracias al préstamo que le hicieron dos bancos para el mes calendario que dedicó a hacer campaña.
En contraste, Paloma Valencia, la vencedora de la Gran Consulta por Colombia, reportó gastos por 2.000 millones de pesos, también gracias a créditos bancarios a los que accedió su partido, por lo que solo le podrán reponer esa cifra.
Si bien la campaña de López fue mucho más corta que la de Valencia, la exalcaldesa de Bogotá gastó más del doble de dinero que la congresista del Centro Democrático. La fotogtú rafía final de la elección dejó a López con 576.670 votos y a Valencia con 2.236.286 votos, una cifra que convirtió a la senadora en la candidata más votada en una consulta presidencial.
Por su parte Roy Barreras, el ganador del Frente por la Vida, reportó gastos en Cuentas Claras por 1.528 millones de pesos que fueron financiados con recursos propios y un crédito bancario. Él sería el candidato que reciba menos dinero por concepto de reposición de votos.