El expresidente Álvaro Uribe se refirió a la disputa por la elección del próximo presidente del Senado, en la que su partido, el Centro Democrático, ha terminado distanciándose de los propósitos del Gobierno entrante de Abelardo De La Espriella.
El exmandatario dijo que, si buscan acabarlos, estarán dispuestos a defenderse. “Cuando el tigre ruja contra el Centro Democrático, nos tenemos que defender, abejitas laboriosas”, dijo a 6AM W, en referencia al apodo con el que se conoció al presidente electo en campaña.
Uribe aclaró que la elección del presidente del Senado no tendría relación con el apoyo a las reformas que eventualmente presentaría el Gobierno entrante. Dijo que, si el Pacto Histórico decide autónomamente apoyar a Honorio Henríquez, el candidato del uribismo a la presidencia del Senado, el partido seguiría respaldando el programa de De La Espriella.
“Si el Pacto Historico dice votamos por Honorio Henríquez, eso no cambia que seríamos partido de gobierno para defender sus iniciativas”, dijo el exmandatario en Blu Radio.
Otra de las razones de fondo de las diferencias entre el uribismo y el Gobierno entrante de Abelardo De La Espriella es que el exmandatario considera que algunos seguidores del presidente electo quisieran acabar con el uribismo.
“Hay una rabia contra el Centro Democrático, que lo quieren acabar. Vamos a defender este partido por sus tesis y por su trayectoria”, aseguró Uribe. “Abejitas africanas a defendernos y a trabajar”, agregó.
Según se ha conocido, en el Senado se estaría hablando de una coalición de Defensores de la Patria, el movimiento que llevó a De La Espriella a la Presidencia.
“Si el Tigre ruge para acabar con el Centro Democrático, nos toca volvernos unas abejas laboriosas y defendernos, como las abejas cuando las atacan (...) A mí se me da miedo la idea que hay en el entorno de De La Espriella de acabar con ese partido”, afirmó Uribe a Blu Radio.
Uribe reveló que desde el petrismo habrían buscado concretar una reunión con el exmandatario para abordar este tema. Sin embargo, eso no se ha dado. De todas maneras, dijo que, si Henríquez llega a la presidencia del Senado, tanto el petrismo como el abelardismo tendrían garantías.
El líder del Centro Democrático ha solicitado que se respete la tradición del Congreso, según la cual, durante el primer año, la presidencia le corresponde a la bancada mayoritaria afín al Gobierno (que, en este caso, sería el uribismo) y esta decide internamente quién sería el elegido. Sin embargo, esa tradición se rompió durante el Gobierno pasado.
De otro lado, el expresidente dijo que ha conversado con el presidente electo en un tono cordial y contó que De La Espriella le expresó que ya se había comprometido con Deluque para esa designación, pues lo conoce desde hace años. “El partido tiene el mérito para tener el presidente del Senado”, reclamó Uribe.