El próximo miércoles, 14 de octubre, se llevará a cabo la primera gran jornada de manifestaciones de la oposición contra el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, convocadas por el exmandatario Gustavo Petro, sectores del Pacto Histórico y sindicatos de educadores.
De acuerdo con las personas que han invitado a movilizarse, estas marchas buscan reclamar mejoras laborales, soluciones contra la sequía y el hambre, y servirán además como un “piloto” de cara a la preparación de un paro nacional proyectado para el mes de noviembre.
Por eso, el presidente De La Espriella aprovechó su alocución de este lunes, 12 de octubre, para referirse al tema y enviar un mensaje contundente a quienes participarán de las movilizaciones en distintas regiones del país, como para los que no tienen intención de salir a marchar.
“Quiero hablarles con absoluta claridad, tanto a quienes saldrán a protestarse, como a quienes ese día tendrán que trabajar, estudiar, atender una cita médica o desplazarse por el país”, indicó el Jefe de Estado.
De La Espriella defendió el derecho a la protesta pacífica y aseguró que esta es una garantía constitucional. “Quien piense distinto tiene derecho a expresarlo, a organizarse y a ser escuchado”, destacó el presidente.
Con el fin de asegurar que la jornada transcurra en orden, el mandatario aseguró que impartió instrucciones claras para que las autoridades coordinen de manera directa con los organizadores de la marcha y las autoridades territoriales.
Esta coordinación interinstitucional estará enfocada en definir y ejecutar las medidas necesarias en materia de movilidad, prevención de riesgos, atención de emergencias y la debida protección de todas las personas.
Por su parte, la fuerza pública tiene la instrucción de actuar bajo los principios estrictos de legalidad, necesidad y proporcionalidad. “La prioridad es cuidar la vida, prevenir la violencia y permitir que la jornada transcurra en paz”, sentenció De La Espriella.
El jefe de Estado fijó un límite contundente: “la protesta no autoriza bajo ninguna circunstancia a agredir a otros ciudadanos, destruir bienes públicos o privados, amenazar a los trabajadores, ni impedir el libre acceso de ambulancias y servicios de emergencia”.
El presidente aseguró que frente a cualquier hecho que constituya un delito, las autoridades competentes actuarán con firmeza y conforme a la ley, utilizando pruebas y bajo un estricto control judicial, como corresponde en una democracia.
Reiteró el compromiso de no confundir la inconformidad legítima con la violencia, evitando responsabilizar a la totalidad de los manifestantes por los actos cometidos por unos pocos.
El mensaje para quienes no participen también fue claro: “Les aseguro que el gobierno trabajará para proteger sus derechos y garantizar la continuidad de los servicios esenciales. Y a toda Colombia, le quiero decir: se pueden expresar con firmeza, pero deben tramitarse sin violencia. Eso nunca lo voy a admitir”.
Finalmente, envió un mensaje claro: “Ténganlo muy, pero muy claro, quienes mueven el paro y buscan con él volver a causar el caos y desestabilizar al gobierno, son los mismos que dejaron al país quebrado”.