El vocero del Gobierno, Miller Soto, respondió a la especie de queja que tuvieron el exdirector de la UNGRD, Olmedo López, y el exsubdirector de esa entidad, Sneyder Pinilla, al traslado de cárcel que se ejecutó por parte del Inpec por orden del presidente Abelardo de La Espriella.

Soto expresó: “Reclusión para la Fuerza Pública, Cantón, Escuela de Artillería, Puente Aranda, comodísimos. El presidente de la Espiella dio la orden. El INPEC emitió la resolución 008041 del 6 de octubre. Destino, La Picota, en Bogotá. Cárcel de alta, media y mínima seguridad. Cárcel de verdad. Esposados de pies y manos. Se acabó esa huachafita y se les acabaron los privilegios”.

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Y agregó el alto funcionario del Gobierno: “En este gobierno no hay cárceles VIP ni pabellones a la medida ni coronas. Eso escribió el presidente de la Espriella. Y el mantra de siempre: la plata es sagrada. La defensa ya pidió al juez 35 de garantías que los devuelva a un recinto militar. Están alegando una orden judicial previa y riesgo para sus vidas. La vida hay que garantizársela. Este gobierno no pretende de ninguna manera quitarles sus derechos, pero sí los privilegios. Ellos deben dormir donde duermen quienes no tienen ni palancas ni padrinos. El mensaje no puede ser que quien roba en grande recibe un trato especial”.

“Si el ladrón de una gallina va a un patio normal, el ladrón de carro tanques, como mínimo, también. La Colombia en la que se roba impunemente al Estado se acabó. Está bien que reciba beneficios quien colabore con la justicia, pero eso no puede significar convertirse en sujetos con derechos a lujos y a privilegios. Ser testigo no es ser intocable; ser exdirector no es ser militar; enviarlos a la picota tampoco puede leerse como venganza, es respetar la igualdad”, insistió el vocero del Gobierno.

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Finalmente, indicó: “El que metió las manos en la plata destinada a los desastres no merece una suite, merece cárcel. El agua que no llegó, el niño que murió de sed, el niño que no comió, la familia que esperó un carro tanque y recibió un escándalo de proporciones monumentales, esa no es una cuenta que se paga en un pabellón para oficiales, esa no es una cuenta que se paga a través de una estancia en una suite. Y tener eso claro, estar determinado a evitar ese tipo de lujos y privilegios que resultan ser injustos, significa estar cada vez más cerca de la patria milagro”, concluyó.