El pasado martes, de manera sorpresiva, se ordenó el traslado a la cárcel La Picota, en Bogotá, del exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Sneyder Pinilla. Esto pese a ser uno de los principales testigos de la Fiscalía dentro del entramado de corrupción en esa entidad.

Pinilla, quien ya fue condenado a cinco años y ocho meses de prisión tras aceptar su plena participación en dos delitos, cuenta en la actualidad con un principio de oportunidad que lo convierte en testigo de cargo del ente investigador en los procesos penales que se adelantan en el caso de la UNGRD.
Debido a esto, su situación de riesgo y seguridad se ha puesto sobre la mesa.
Recientemente, el abogado Juan Carlos Fuentes Rueda le envió una comunicación a la Fiscalía Novena Delegada ante la Corte Suprema de Justicia, con el fin de que se tomen medidas de fondo para salvaguardar la vida de Pinilla.

Igualmente, puso de manifiesto lo que considera un intento de campaña de desprestigio en contra del exsubdirector de la UNGRD, para minar su credibilidad y afectar su colaboración con la justicia.
La primera parte de este plan, según indicó, ya se presentó con una información revelada en redes sociales que busca crear inestabilidad en la opinión pública.
“(...) Me permito indicar que el día 8 de octubre de 2026 se ha evidenciado una situación en la que un guardián del establecimiento carcelario La Picota lleva al señor Sneyder Pinilla a las áreas comunes o estructuras con otra persona privada de la libertad, el señor Olmedo López”, contó.

“Cuando estaba allí llegó circunstancialmente otra persona privada de la libertad, Gustavo Bolaño, a quien esta bancada de defensa en el pasado representó cuando quiso cooperar con la justicia, pero él decidió no seguir cooperando con la justicia y esta defensa renunció”, añadió el jurista.
Pese a que esta situación puede presentarse fácilmente en un centro carcelario como La Picota, el abogado indicó que este hecho ha sido “instrumentalizado” de manera malintencionada por sectores externos para construir un “relato falso”.
Todo esto con el fin de afectar una futura declaración de Sneyder Pinilla en procesos penales.

“Es evidente el deseo y la intención de ciertos actores de generar una campaña de desprestigio en contra de los señores Sneyder Pinilla y Olmedo López. Lo ocurrido ha sido manipulado mediáticamente bajo supuestas narrativas de ‘autoatentados’ y otras teorías infundadas, pretendiendo darle relevancia a un hecho intrascendente (el cruce o conversación casual entre intentos dentro de su mismo patio)”, dijo.
Por esto, le pidió al Inpec que informe claramente cómo se presentó el mencionado encuentro y que se abra un proceso disciplinario que “determine responsabilidades o clarifique los hechos referidos”.
