La Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) alertó sobre un presunto ataque a la página de la DIAN mediante la que esa entidad asigna las citas para sus usuarios.

El hackeo se habría presentado el viernes 6 de marzo y con este desconocidos habrían conseguido acceder a los nombres y cédulas de las personas registradas en el portal, por lo que, según la DNI, esto significaría un ataque contra la integridad de las elecciones.

La DNI advierte que los hackers habrían creado una base de datos para afectar los comicios, por lo que le pidió al resto de instituciones del país proteger el acceso a su información.

Armando Benedetti insiste en que se permita una “verdadera auditoría” del software electoral

Pero ese no es el único reclamo de la DNI a partir de esa presunta afectación informática. Ese despacho, que responde de manera directa a la Presidencia de la República, invitó a la Registraduría a declarar todos los sistemas de información como “infraestructura crítica” para que estos puedan ser revisados con el argumento de la seguridad informática.

La retórica del “fraude”

El reclamo de la DNI sucede justo cuando el Gobierno de Gustavo Petro lleva varias semanas alertando sobre el riesgo de un posible fraude en el país de cara a los comicios electorales en los que se elegirá al sucesor del actual jefe de Estado. Ese relato también ha sido reproducido por el partido del mandatario, el Pacto Histórico.

MOE identificó “alto nivel de correspondencia” en el preconteo y escrutinio de votos de las elecciones del 8 de marzo

Es más, el ministro del Interior, Armando Benedetti, insiste en la teoría del riesgo de fraude y hasta le pidió a la Registraduría que permita al Ministerio de las TIC hacer una auditoría al software electoral durante de tres a cuatro semanas antes de la jornada electoral del próximo domingo 31 de mayo.

Para la administración del presidente Petro no basta con que la Registraduría haya permitido el acceso al código fuente del software electoral a todos los partidos, movimientos y coaliciones políticas que participaron en la elección del 8 de marzo en la que se eligió al nuevo Congreso.

No obstante, el balance que hizo la Misión de Observación Electoral (MOE) le quita peso a las acusaciones sobre un posible fraude, pues la organización aseguró que la coincidencia entre los datos arrojados por el preconteo y el resultado consolidado del escrutinio fue superior al 99 %. El organismo también cuestionó las declaraciones que altos funcionarios del poder Ejecutivo han hecho sobre las elecciones.