A dos semanas de elecciones el presidente Gustavo Petro insiste en mantener una narrativa de fraude electoral, aunque distintas instancias han dicho que no hay prueba alguna para hablar de ese tema.
El 31 de mayo los colombianos saldrán a las urnas para elegir el sucesor de Petro en la Casa de Nariño y todo está listo para esos comicios. No obstante, el mandatario insiste en que la Registraduría debe entregar el código fuente y que no es suficiente una exposición como lo ha explicado el registrador Hernán Penagos.
“El código fuente de un software electoral no es para exponer. Eso no sirve. El código fuente de un software de escrutinio electoral es para auditarlo técnicamente por todos y todas quienes participan y por la misma ciudadanía, a través de profesionales expertos, y así se garantiza la transparencia electoral”, dijo Petro.
Ante la incomodidad de Petro sobre el software, pidió que los ciudadanos se encarguen de cuidar los votos el día de las elecciones en cada una de las mesas del país.
“Como no ha sido posible que se audite el software electoral de escrutinios, invito a un gran movimiento ciudadano de cuidado del voto en donde participen las y los mejores expertos en auditoría y vigilen que se decida tal cual el voto popular”, afirmó.
Por esa razón, el registrador Hernán Penagos respondió nuevamente a esa polémica y explicó detalladamente por qué la petición del mandatario no es viable y contó por qué las elecciones se podrían poner en riesgo.
“Colombia tiene un proceso electoral eminentemente manual; es decir, los votos son manuales y las actas electorales de cada mesa, los E-14, también; los software y los códigos fuente tienen una labor subsidiaria; es decir, no son determinantes para el proceso y mucho menos pueden cambiar los resultados. Si estuviéramos hablando de un país con voto electrónico, entendería esa preocupación. Pero acá las actas electorales son diligenciadas y son publicadas el mismo día de las elecciones y es tan elemental como compararlas con los datos que difunde la Registraduría”, dijo.
Agregó: “Además, en la mesa de votación están jurados de votación, 860.000 en total, que son ciudadanos del común, y testigos electorales de los partidos que pueden tomar la foto del acta electoral desde la mesa. No hay ninguna posibilidad de alteración de esa acta y los software o los códigos fuente lo único que hacen es consolidar esa información, recogerla para una cosa en concreto: para que los medios de comunicación y la ciudadanía puedan tener información muy ágil y muy rápida de datos preliminares”.
Penagos explicó detalladamente la función del código fuente y por qué únicamente se está haciendo la exposición y no se puede hacer una entrega del mismo.
“El código fuente es la fórmula, la arquitectura, lo que hace que los software, por ejemplo, el preconteo, el que ustedes ven en los boletines, o el escrutinio, el que hacen los jueces, puedan procesar la información con agilidad. El código fuente es como esa forma, esas líneas de programación, dicen algunos, la arquitectura que permite que esos software puedan consolidar la información y tienen unas características especiales”, reiteró.
El registrador insistió en que la entidad ha puesto a disposición en las salas de auditoría el 100 por ciento del código para que los auditores de los partidos, la observación nacional e internacional y las autoridades colombianas puedan ver cómo trabaja y de qué manera procesa la información.
“Esa exposición del código fuente se llevó a cabo por dos semanas, tiempo suficiente para que dé tranquilidad respecto de esos software. Entregar el código fuente es un riesgo muy alto para el proceso electoral. Primero, porque permite a los que se conocen como hackers identificar algún tipo de vulnerabilidad para poder modificarlo y eso sería gravísimo. En segundo lugar, entregar el código fuente permitiría que otros pudieran suplantarlo y que personas terminen viendo un código fuente o un software diferente al oficial de la Registraduría. En tercer lugar, permitiría que se diseñaran una serie de ataques para tratar de alterar ese código. Aquí hay que asegurar la fiabilidad de los códigos fuente y de los software. Entregar esa información es un grave riesgo para el proceso electoral. No es un hecho obstinado por parte de este servidor y lo he dicho y vuelvo y lo reitero: ¿a quién se le ocurre que le entreguen el código fuente del procesamiento electoral con los riesgos que eso genera de alteración? Hay auditoría internacional que accede al código fuente y certifica la fiabilidad de él", señaló.
Finalmente, dijo que no tiene obligación de entregar ese código fuente como lo ha dicho el presidente Gustavo Petro y que el Gobierno debería preocuparse por otros factores, como el orden público, para garantizar las elecciones.
“Yo lo que estoy en la obligación es de garantizar elecciones transparentes, íntegras y fiables. Y la manera de hacerlo es, primero, asegurando que la ciudadanía pueda votar libremente. Ahí tiene un gran trabajo el Gobierno nacional en aquellos lugares donde algunas personas no puedan votar de manera libre. Y segundo, garantizando la integridad del proceso electoral, y nosotros en la Registraduría lo hacemos”.