El exfiscal general Eduardo Montealegre reconoció que le gustaría ser el próximo rector de la Universidad Externado, un cargo para el que ha sonado el propio presidente Gustavo Petro después de que termine su período en la Casa de Nariño. “Sí, me interesaría. No creo que el Externado lo haga. Mi relación no es tan… yo salí de ahí de economista”, le dijo el hoy jefe de Estado a Julio Sánchez Cristo, en su momento.
El rector del Externado, Hernando Parra, aclaró que, según los estatutos de la universidad, la rectoría de Petro ni la del exfiscal son posibles: “Mi sucesor deberá ser designado con aplicación integral de los estatutos. Si esa aspiración encuentra cabida en ellos, será bienvenida. Nuestros estatutos son exigentes en ese sentido y deben serlo”.
En ese sentido, el rector Parra le informó a María Isabel Rueda que esos estatutos “son una pista de aterrizaje para que llegue a la rectoría cualquier persona que conozca la universidad, que se haya formado en ella y que haya vivido el espíritu y ánimo externadista. Por lo tanto, el Externado no debe ser un refugio de llegada para personas que simplemente aspiren a esa rectoría y nada más. Que nunca hayan trabajado para la universidad o le hayan aportado”.
Montealegre, exfiscal y exministro de Justicia, ha manifestado lo siguiente: “Sí me gustaría ser rector del Externado. Fui profesor durante más de 40 años y he sido crítico con muchas posiciones de la universidad y del actual rector, Hernando Parra. Resulta que para que usted pueda ser rector tiene que ser profesor activo, según los estatutos. Y después de que renuncié en medio de protestas por ciertas políticas de la universidad, no pude volver a la universidad. ¿Por qué? Porque fui crítico, me tienen marginado, no me permiten acceso ni tengo la posibilidad de ser profesor”, explicó.
Y siguió: “Los actuales estatutos discriminan. Exigir que usted sea profesor activo es darle una herramienta a un rector para que, a través de su posición, persiga a personas que no están de acuerdo con lo que piensa. Es decir, allá no existe una democracia, un estatuto de meritocracia para ser profesor. Eso es lo que dificultaría, pero sí me gustaría”.
Montealegre siguió explicando: “Fui profesor 40 años y si ese tiempo no sirve como experiencia para ser rector, ¿entonces qué? No soy profesor actual porque el rector se negó a que volviera a la universidad a ser crítico. Utiliza la posición de rector para excluir a los posibles aspirantes. Entonces, esa no es una universidad democrática ni los estatutos son democráticos porque lo que hace es permitir que desde la rectoría y los cargos directivos se persiga a las minorías que lo critican”.
Los estatutos de la universidad, añadió, violan la Constitución y el derecho a la igualdad y persiguen a las minorías.
Sobre la posible rectoría del Externado para Gustavo Petro, Montealegre opinó: “Tendría que hacerse una modificación a los estatutos que son muy cerrados, inconstitucionales. Primero, porque no le permiten participación a toda la comunidad externadista. Es cerrado. Los exalumnos y exprofesores no pueden votar en una elección de rector. Es antidemocrático. Son un diseño institucional de elecciones que está hecho para favorecer a los directivos de la universidad y no se permite el acceso de otros aspirantes”.
Gustavo Petro, a su juicio, “tiene todos los méritos para ser rector del Externado; es la persona más importante que ha dado la universidad en más de un siglo, en su historia”.
Las elecciones para escoger al nuevo rector de la Universidad Externado son a comienzos de 2027.
El actual rector, Hernando Parra, aclaró específicamente que hoy no existe posibilidad de que Eduardo Montealegre se convierta en rector: “Creo que tal vez él es quien mejor puede calificarse. Sí tiene el espíritu, sí le aporta a la universidad, pero probablemente esos requisitos, aunque no soy juez para esos casos, tendrán que verificarse”.