La entrevista de Angie Rodríguez con el director de SEMANA, Yesid Lancheros, alborotó un avispero enorme en la Casa de Nariño. Las denuncias de quien fue la mano derecha del presidente Gustavo Petro son de gran calado. Allí, la hoy directora del Fondo de Adaptación aseguró que es víctima de un presunto concierto para delinquir en su contra, dirigido y ejecutado desde el corazón del poder Ejecutivo.

Angie Rodríguez: 10 revelaciones explosivas sobre “delirio, poder y plata” en la Casa de Nariño. “Los tiene enceguecidos”

Rodríguez narró con detalles cómo dos todopoderosos del Gobierno Petro le han hecho la guerra, con el fin —según ella— de quedarse con el botín de la burocracia estatal. “Hay un juego por el poder y el dinero. Eso los tiene enceguecidos”, dijo. Y agregó: “Muchos piensan que este Gobierno no va a continuar y por eso miran cómo exprimirlo”.

Las dos personas que fueron el eje de sus relatos son Carlos Carrillo y Juliana Guerrero. A la segunda la describió de manera descarnada como “la que maneja el poder en varias entidades... Todo lo que ella toca, es algo que huele feo... De todas las personas la más mala es ella. Ella es la que se mueve en las sombras del poder”.

Rodríguez narró que en medio de esa guerra vivió un episodio de extorsión. Un entonces funcionario del Fondo de Adaptación, Miguel Ángel Ospino Romero, “estaría, presuntamente, vendiendo o divulgando información reservada de mi despacho a actores políticos de la oposición”.

El relato de Rodríguez a SEMANA está además consignado con más detalles en una extensa denuncia que la funcionaria radicó a la Fiscalía en la cual se declara víctima de extorsión, constreñimiento y amenaza.

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SEMANA tiene en su poder esa denuncia, en la cual Rodríguez aporta al ente investigador más de 45 chats con los cuales busca probar esa extorsion. También están incluidas las conversaciones en las cuales queda claro, según ella, que buscaban estallar un escándalo. “Adentro le lloverá candela”, dice uno de esos mensajes. La funcionaria asegura que para ella es evidente que el objetivo era destruirla. “O me quiere matar o me quiere llevar presa”, dijo que concluyó tras tener acceso a esas conversaciones que involucran a Carlos Carrillo.

SEMANA revela el contenido de algunos de esos chats que hoy están en poder de la justicia.

Rodríguez asegura que recibió mensajes de dos líneas telefónicas y que todo comenzó el 6 de febrero de 2026, cuando a las 9:57 p. m., fue contactada a través de WhatsApp por un sujeto que se presentó como un simple ‘mensajero’. “Este individuo afirmó poseer un dispositivo electrónico supuestamente perteneciente a un alto funcionario del Fondo Adaptación, en el cual estarían conversaciones de WhatsApp y documentos oficiales que vincularían a dicho servidor público como ‘topo’ de sectores políticos de oposición, haciendo mención expresa de los nombres de Carlos Carrillo y el senador Ciro Ramírez”, indicó la funcionaria.

"Acudo a usted como mensajero", dice el primer chat que le llegó a Rodríguez. Foto: Suministrado a Semana

Y después, viene el pedido de la plata. “El sujeto señaló que el precio por el dispositivo físico era de ‘cincuenta de los grandes’ (expresión que en contexto inequívoco hace referencia a cincuenta millones de pesos colombianos). Argumentó que era urgente actuar, pues de lo contrario la información podría caer en ‘manos que no son’. Acto seguido, enviaron un video con los chats que se anexan o material como supuesta ‘muestra’ del contenido del dispositivo. Ante tal evento y producto del miedo intenso que me generó tal amenaza, sentí que mi único camino, frente a esto, era la de acceder a sus pretensiones”, asegura Rodríguez en la denuncia.

En este chat, a Rodríguez le piden 50 de los grandes por el dispositivo que tiene la información Foto: Suministrado a Semana

El hombre le asegura que se trata de “un negocio privado”, pero que vale la pena porque ahí se dará cuenta de inmediato de quién es el topo. Y le dice que un encuentro con ella es díficil dado que “no es una simple parroquiana”. Le da detalles del infiltrado, le dice que es un “contratista”.

"Usted me dirá qué hacemos amiga", le dice la persona a Rodríguez. Foto: Suministrado a Semana

Los chats dejan claro la enorme presión que la persona infringe contra Rodríguez. En uno de ellos le dice: “Usted me dirá cómo terminamos esta película”. Y le advierte que apenas le envió una muestra del material porque tiene muchísimo más. “Necesito que me de una respuesta rápida para no tener que tomar un plan B”, le advierte.

Rodríguez narra en la denuncia que ella termina por miedo cediendo y pagando la plata. Cuando la funcionaria confirma que sí va a hacer el pago, la persona le insiste en que le dé una fecha cierta en que se hará “la misión”. Es decir, el pago del dinero.

Chats denuncia Angie Rodríguez Foto: Suministrado a Semana

En decenas de chats se ve cómo Rodríguez intentó postergar lo que más pudo ese pago, pese a la tensión que se vivía en las conversaciones y a las amenazas que aumentaban cada tanto.

El interlocutor también expresa en un momento sus dudas sobre lo que ella puede hacer con esas conversaciones y la tilda como“maquiavelica”. Además, asegura que espera que ahora “no vaya a salir diciendo que la estan extorsionando” porque él sabe que ella es “una mujer seria”.

El interlocutor le dice a Rodríguez que espera que ahora “no vaya a salir diciendo que la estan extorsionando” Foto: Suministrado a Semana

El hombre le pide en varios chats que pague. En uno de ellos asegura que “ya no puede esperar más”. Y le advierte: “No me quiero exponer a que salga con sorpresas mañana nuevamente”.

En las conversaciones también quedó registrada la puja que hay por el precio de esa extorsión que comenzó en 50 de los grandes, pero terminó en 20.

“No me deje colgado de la brocha como lo hace ni me bloquee.. Ya no quiero hablar más, estamos girando en círculos sin sentido”, agrega.

"Yo no soy una mala mujer", le dice Angie Rodríguez a la persona que le está pidiendo el dinero. Foto: Suministrado a Semana

“Yo no soy una mala mujer”, la dice Rodríguez a la persona que le pide la plata. Y luego revela su verdadero temor: “Tengo miedo y pienso en mi hijo”. En otros chats cuenta que se siente abrumada por la situación.

"Necesito salir de esto hoy", le dice el interlocutor a Rodríguez. Foto: Suministrado a Semana
La persona le advierte a Angie Rodríguez que no vaya a hacerle el juego sucio. Foto: Suministrado a Semana
La persona le dice a Angie Rodríguez que tiene mucha más información. Foto: Suministrado a Semana

Las amenazas que le hacen a Rodríguez incluyen el destapar una información en medios. La persona menciona a Carlos Carrillo e incluso a SEMANA. “Necesito una respuesta rápida para no tener que tomar el plan B que está listo (Carrillo/SEMANA)”. En otro chat, el hombre le insiste en que espera que no salga a denunciar como una extorsión lo que está viviendo.

Chats denuncia Angie Rodríguez Foto: Suministrado a Semana

En los chats hay otra mención particular. La persona en un momento le habla de Juliana Guerrero. Para presionarla al pago dice: “Diga si sí o no. Tal vez la mujer de las trenzas en el cabello quiera perjudicarla, Guerrero es más mala que la misma palabra. Quiero llegar a un acuerdo con usted, no con Juliana, dígame sí o no".

Chats denuncia Angie Rodríguez Foto: Suministrado a Semana

Después de muchos ires y venires, la persona le manda una cuenta bancaria, cuyo número Rodríguez consigna en su denuncia. “Si fuera una gran y alta suma de dinero entendería, pero estamos hablando es de una bicoca”, le dice la persona.

"Tome prestado de su cuenta", le pide el interlocutor a Rodríguez. Foto: Suministrado a Semana

En uno de ellos, la persona le insiste en concretar y ante la falta de respuesta le dice: “Entiendo que ya no hay negocio, no necesito más”.

En otro, cuando ella ya ha contestado, la persona al cobrarle le dice que “no confunda la mier.. con la pomada” y le pregunta si va a pagar todo y espera. Ella le responde que la espere y de inmediato le dan un ultimatúm. “Que no pase de las 4:00 p. m.”.

Chats denuncia Angie Rodríguez Foto: Suministrado a Semana

Rodríguez narra en su denuncia que “bajo el estado de zozobra que esta situación me generaba y ante el temor de que el no entregar el dinero exigido ocasionara mi muerte o la de mis padres, mi hijo, mi hermana y/o el círculo familiar, personal y laboral más cercano a mí —teniendo en cuenta los hechos de hurto ocurridos en mi vivienda—, accedí contra mi voluntad al pago de los veinte (20) millones de pesos”. El pago lo hizo el pasado 13 de abril.

Después de recibir nuevos chats, descritos en este artículo, en los que además la amenazan con ir a medios, ella decidió pedir los datos para el nuevo pago, pero este nunca se concretó. Fue en ese segundo intento porque ella girara más dinero que salió el nombre de Juliana Guerrero, algo que Rodríguez considera parte de una guerra sicológica.

Rodríguez le pide a la Fiscalía adelantar con celeridad la investigación por este caso. Uno de los puntos que solicita es la entrevista del contratista Miguel Ángel Ospina.

Por otro lado, también pide que se congelen las dos cuentas bancarias que le fueron enviadas en medio de la extorsión, una de las cuales fue la receptora del dinero que ella envió. Y que se investigue quiénes son los titulares de las dos líneas de celular por medio de las cuales le escribieron los mensajes.

La funcionaria hace dos peticiones concretas adicionales. La primera, “investigar la posible existencia de una organización criminal detrás de estos hechos, dado el modus operandi sistemático, el uso de múltiples números telefónicos, el manejo de información reservada del Estado, y la referencia explícita a actores políticos”.

Y la última, “adoptar las medidas de protección que sean pertinentes para garantizar la seguridad de la denunciante, su hijo menor y sus padres, ante las amenazas proferidas por los victimarios”.

En la entrevista con SEMANA, Rodríguez aseguró: “No tengo ninguna intención de suicidarme”, pero que “con ellos no puede pasar nada bueno”. La funcionaria aclaró que apenas “ha contado una mínima parte”.