El lugar de posesión del presidente electo Abelardo De La Espriella se ha convertido en el epicentro de fuertes controversias entre la derecha, que respalda la descentralización del acto protocolario hacia Cali, y la izquierda, que cree que no debe romperse la tradición de celebrarse en Bogotá. Alegan, entre otras razones, austeridad en el gasto.
El Pacto Histórico, por ejemplo, replicó el discurso del presidente Gustavo Petro y anunció que no asistirá al acto de posesión en Cali.
Por el contrario, los congresistas precisaron que se movilizarán por varias ciudades del país, entre ellas Barranquilla. Algunos acompañarán las marchas que se adelantarán en las calles de la capital del Valle del Cauca, mientras el ‘Tigre’ De La Espriella asume el mando.
La exministra de Agricultura Cecilia López, quien hizo parte del Gobierno del presidente Gustavo Petro, se metió en la controversia y les aclaró un tema jurídico a los senadores y representantes del Pacto, pues ella fue senadora durante varios periodos y conoce como pocos la Ley Quinta, que establece el reglamento interno del Congreso.
“Los congresistas del Pacto Histórico siguen diciendo que no van a la posesión del presidente electo… ¿Será que no saben que solo pueden ausentarse de una plenaria con excusa médica, por Comisión Especial, por permiso de la mesa o por caso fortuito? Ninguna de las razones que les oigo cumple con una de esas cuatro”, aclaró López.
A juicio de la exministra, los congresistas del petrismo deberían, al menos, “presentar excusas médicas o de verdad y no planear que los deje el avión a Cali”.
El representante Gabriel Becerra, del Pacto Histórico, dijo que Cecilia López “mete miedo” frente al tema.
“Doctora, para usted y para quienes pretenden meter miedo con interpretaciones jurídicas sin sustento, les explico: La bancada del Pacto Histórico ejercerá su derecho político y constitucional de no asistir al acto de posesión presidencial. No existe pérdida de investidura. El artículo 183 de la Constitución solo la prevé por la inasistencia, en un mismo periodo de sesiones, a seis plenarias donde se voten proyectos de ley, actos legislativos o mociones de censura. Una sesión solemne de posesión presidencial no encaja en ese supuesto”.
Afirmó que tampoco existe prevaricato por omisión: “Ese delito exige que un servidor público omita un acto propio de sus funciones. La posesión del presidente es una atribución del Congreso como órgano colegiado, no una obligación funcional individual cuyo incumplimiento configure ese delito. Y tampoco existe responsabilidad disciplinaria. El régimen especial de la Constitución y la Ley Quinta regula expresamente las consecuencias del ausentismo parlamentario y no contempla una sanción disciplinaria por faltar a esta sesión”.
El representante a la Cámara del Pacto Histórico, Heráclito Landinez, afirmó en sus redes sociales que su bancada “ha decidido no asistir a la posesión del presidente electo. Somos una fuerza política democrática que reconoce la legalidad del proceso, aunque no comparte las condiciones que, a nuestro juicio, le otorgan legitimidad política”.
Afirmó que, en lugar de asistir al acto protocolario, “estaremos en los territorios, dialogando con las comunidades y fortaleciendo el vínculo con la ciudadanía. Desde allí ejerceremos nuestro compromiso con el país como la principal fuerza política de oposición en Colombia”.