SEMANA: ¿Qué analiza de los últimos mensajes de Gustavo Petro?
Paola Holguín (P. H): Es crónica de una muerte anunciada. Llegaron al poder usando violencia, vandalismo y terrorismo; con esa amenaza quisieron quedarse. Y ahora que perdieron, utilizarán esa estrategia a la que le ponen un nombre muy eufemístico, de desobediencia civil, pero en realidad todos sabemos que es el chantaje de lo que hicieron en su momento con la primera línea y esa toma terrorista de mediana y baja intensidad en algunas ciudades. Tratarán de torpedear el gobierno de Abelardo De La Espriella desde el primer día, como lo hicieron con Iván Duque. Por eso, anuncian esfuerzos para tratar de anular la elección de Abelardo. Eso devela el talante antidemocrático que ha mostrado a lo largo de su carrera política Gustavo Petro.
SEMANA: ¿Cree que la izquierda reactive nuevamente la primera línea?
P. H.: Es probable. Las señales son claras. Que estuviese Iván Cepeda el sábado pasado haciendo los anuncios desde Puerto Resistencia, una zona emblemática de la primera línea en Cali, todos los esfuerzos que vimos por parte del Gobierno para dar impunidad y excarcelar a los miembros de la primera línea, en el fondo, era para darles el mensaje de que podían hacer todo lo que quisieran. Lo hicieron porque tenían planeado tener a la primera línea como una fuerza paralela para el momento en que la necesitaran. No debería llamarnos la atención.
SEMANA: Iván Cepeda transformó su discurso y pasó de ser un excandidato perdedor y demócrata a uno que llama a la desobediencia civil pacífica. ¿Qué opina?
P. H.: Todo este tema de la desobediencia civil y los anuncios de Gustavo Petro e Iván Cepeda responden a algo: el país pudo evidenciar por los audios y por las votaciones atípicas lo que todos sabíamos, y es que el Gobierno hizo una alianza criminal para ganar y gobernó con los criminales. Cuando se conocen los audios con el negociador de paz hablando de jugar a los congelados con el Clan del Golfo, cuando hay tanta evidencia y declaraciones de miembros de las Farc, el ELN, Iván Mordisco, Iván Márquez, sobre cómo apoyaron la elección, difícil. Lo que siento es que hay una patada de ahogado porque ya saben lo que les puede venir por parte de la justicia ante todo lo que hicieron.
SEMANA: ¿Qué debe hacer el gobierno de Abelardo De La Espriella?
P. H.: Todo tiene que volver al orden constitucional legal. Tiene que ser claro para cada colombiano que la protesta es un derecho constitucional, pero no absoluto. Que la violencia, el vandalismo y el terrorismo son delitos que tienen que ser perseguidos y no son derechos de nadie. Y eso obliga a tener una postura judicial y dentro de la Fuerza Pública sumamente clara. No hay que ceder a los chantajes. Aquí hay un compromiso de Abelardo De La Espriella. La gente votó por él porque dijo que iba a respetar la Constitución y la ley, y que iba a ser defensor de la patria. Y todos los que votamos por él esperamos y sabemos que ese compromiso se va a honrar. Hay que revisar qué pasa con la Fiscalía en Colombia. La fiscal tiene corresponsabilidad en temas tan delicados como la liberación de alias Calarcá, cuando fue dejado en libertad en Antioquia. Petro todo el tiempo decía que gobernaba con su agenda porque era el presidente. Ahora que entienda que hay otro presidente, con otra agenda por la que mayoritariamente votamos los colombianos.
SEMANA: Con la decisión de Abelardo De La Espriella de levantar las mesas de paz, los grupos armados actuarán. No se quedarán quietos.
P. H.: Abelardo, quien es sumamente inteligente y entiende muy bien estos temas, sabe que hay que elaborar una ley de sometimiento a la justicia, el único mecanismo jurídico y legal para hacer procesos porque, en realidad, Gustavo Petro estaba negociando sin tener siquiera un marco jurídico. Entonces, lo que hizo fue dar una serie de prebendas a los criminales para tenerlos de su lado. Aquí, ¿qué tiene que existir? La fuerza legítima del Estado contra las estructuras y, por otro lado, un marco legal o una ley de sometimiento que nada tiene que ver con mesas de negociaciones o concesiones eternas.
SEMANA: De otro lado, ¿hará parte del gabinete de Abelardo De La Espriella?
P. H.: No, hasta ahora, no. Ya cumplí mi tarea, que era trabajar y ayudar para derrotar a Iván Cepeda. Era mi tarea y, con el esfuerzo de millones de colombianos y ese gran equipo de Defensores de la Patria, se logró cumplir. Después de la victoria no he hablado ni con el doctor Abelardo ni con el doctor José Manuel.
SEMANA: Y si le proponen, ¿acepta?
P. H.: Sí, yo tengo que trabajar por Colombia donde sea. Para eso uno no necesita cargo. Esté donde esté, seguiré luchando, opinando y tratando de ser muy propositiva.