SEMANA reveló las pruebas de cómo la joven Juliana Guerrero, sin estudios, sin preparación académica y con títulos falsos, gestionó una red que gestiona contratos en el Gobierno del presidente Gustavo Petro junto a su hermana Verónica.
Con testimonios, chats, audios y consignaciones bancarias, el informe da cuenta de cómo Guerrero hace lo que quiere en este Gobierno, a punto de culminar. Incluso, pide coimas a empresarios a cambio de otorgarles contratos.
Tras el escándalo suscitado, muchas personas se han preguntado cómo apareció ella en el escenario político. Guillermo Torres Reina, fotógrafo de SEMANA, registró así su sorpresiva aparición en el Congreso de la República.
Sin que muchas personas supieran de quién se trataba, el 11 de marzo de 2025 la mujer apareció en el Congreso de la República junto al ministro del Interior, Armando Benedetti. En ese momento, el jefe de la cartera política, recién vinculado al cargo, intentaba salvar la reforma laboral, crucial para el Ejecutivo.
En ese momento, llamó la atención lo dicho por la congresista Jennifer Pedraza, quien sostuvo que el ministro Benedetti la llamó y le dijo, expresamente, que ella era muy poderosa.
“Me llamó Benedetti a decirme: ‘Yo no tengo nada que ver con Juliana Guerrero, ella es más poderosa que yo’”, señaló Pedraza en aquel momento, cuando comenzaron los cuestionamientos sobre quién era la joven. Luego, fue Pedraza quien destapó ante la opinión pública que Juliana Guerrero no tenía siquiera estudios universitarios y que había falsificado títulos con tal de fingir preparación.
Un año después, de acuerdo con el informe de SEMANA, las Guerrero, sin vinculación laboral con el Gobierno, acumularon el poder suficiente para influir en algunas decisiones del Ejecutivo entre 2024, 2025 y 2026, lo que confirmó el verdadero alcance de ambas mujeres y la permisividad de altos funcionarios para que hicieran piñata con los recursos públicos.
Los hechos irregulares comenzaron en el segundo semestre de 2024, cuando las hermanas se ganaron la confianza de empresarios de Norte de Santander, Valle del Cauca, Cesar y Santander. En ese momento, Juliana ya había culminado su contrato de 11 millones de pesos en el Ministerio del Interior y tomaba vuelo para llegar al Viceministerio de Juventudes con el título falso de contadora, un plan que le falló. Para la época, a Verónica se le habían vencido dos contratos que sumaban 19 millones de pesos en Colombia Compra Eficiente y uno más en el Ministerio del Interior por 11 millones de pesos, de acuerdo con los reportes disponibles en el Sistema Electrónico de Contratación Pública.
Estas son las imágenes: