La victoria de la Selección Colombia 1-0 sobre Ghana, que dejó al combinado nacional en la siguiente ronda del Mundial 2026, también estuvo marcada por un hecho que desató polémica fuera de la cancha.
El exdirector del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, denunció que durante el encuentro, disputado en Kansas (Estados Unidos), varias personas insultaron a sus hijos desde las tribunas, llamándolos “ladrones” por ser familiares suyos.
A través de un video publicado en su cuenta de X, el también exsenador explicó que sus hijos viven en Estados Unidos y que, como en los mundiales de Brasil y Rusia, aprovecharon para acompañarlo a ver a la Selección Colombia.
Según relató, el incidente ocurrió mientras disfrutaban del partido y aseguró que las acusaciones contra su familia carecen de fundamento, pues, según dijo, ninguno de sus hijos ni sus familiares han tenido contratos o cargos en el Estado.
Bolívar también salió al paso de quienes cuestionan su situación económica y afirmó que, lejos de enriquecerse con la política, su patrimonio ha disminuido desde que decidió ingresar al servicio público.
“Yo me he empobrecido con la política. Entré con un capital inmenso que ahora está disminuido y he perdido muchas cosas. He donado todos mis sueldos”.
Además, explicó que los viajes que realiza con su familia son producto de los ingresos obtenidos durante 28 años de trabajo en la televisión, mucho antes de ocupar cargos públicos, y rechazó la idea de que quienes pertenecen al sector progresista no puedan viajar o asistir a eventos deportivos.
Tras lo ocurrido en el estadio, Bolívar compartió fotografías y videos de las personas que, según él, protagonizaron los insultos y pidió ayuda para identificarlas.
Su intención, explicó, es acudir a la justicia.
“Necesito saber quiénes son esas personas porque necesito judicializarlas. Que nos demuestren ante un tribunal si hemos robado algo.”
Durante su pronunciamiento, también cuestionó que, a su juicio, la camiseta de la Selección Colombia haya sido utilizada como un símbolo de confrontación política y defendió el derecho de cualquier ciudadano a acompañar al equipo nacional sin ser señalado por su forma de pensar.
En la parte final del video, el exdirector del DPS aseguró que el episodio refleja el ambiente de polarización que vive el país y lamentó que, según él, ese tipo de comportamientos se transmitan incluso a los niños que asistían al estadio.
Pese al altercado, Bolívar aseguró que seguirá acompañando a la Selección Colombia en el Mundial y confirmó que asistirá a los próximos compromisos del equipo nacional frente a Suiza y Argentina.
Hasta el momento, no se conoce una respuesta de las personas señaladas por el exfuncionario ni se ha confirmado la presentación formal de una denuncia ante las autoridades.