El presidente Gustavo Petro se ha caracterizado por inmiscuirse en la política de distintos países, lo que le ha ganado diferencias con líderes de los territorios a los que se ha referido.
Cuando quedan apenas diez días para que los colombianos acudan a las urnas para la primera vuelta presidencial, el mandatario ha aumentado la tensión en la región que mira expectante lo que pueda suceder en ese proceso, pues la decisión que se tome podría mover el tablero político del continente y las alianzas que se puedan configurar.
La más reciente crisis diplomática se desató con Bolivia, luego de que Petro se pronunciara sobre los problemas sociales y políticos que se viven en esa nación, tras fuertes protestas que se han hecho desde distintos sectores en contra del presidente Rodrigo Paz, y de que Petro se ofreciera como mediador de esa situación, una propuesta que no cayó muy bien en el Gobierno boliviano y que ya va en la expulsión de los embajadores de cada país.
Petro había sido crítico del proceso que lleva Bolivia desde la salida del expresidente Evo Morales, con quien el mandatario mostró afinidad. De hecho, en las últimas horas volvió a elevar la crisis diplomática con un mensaje en el que le pidió a Estados Unidos no perseguir a Morales, quien salió del Gobierno en medio de dudas por supuesto fraude electoral dentro de ese proceso.
“Le solicito al Gobierno de EE. UU. no atacar al expresidente Evo Morales. No confundir la lucha social de campesinos cultivadores de hoja de coca con narcotráfico. Esperar la conclusión del panel de expertos de la comisión sobre drogas de la ONU”, afirmó Petro el pasado 19 de mayo.
El presidente boliviano Rodrigo Paz le ha reclamado a Petro en una tensión diplomática que no se vivía desde las discusiones que tuvo el mandatario colombiano con Daniel Noboa en Ecuador.
Precisamente, esa es otra crisis diplomática con el país vecino que tampoco se ha logrado zanjar. Petro y Noboa están distanciados luego de las fuertes acusaciones que se han hecho mutuamente. El mandatario colombiano ha responsabilizado en varios de sus consejos de ministros a Noboa de supuestamente no controlar la salida de la cocaína por ese país y del combate de los grupos narcotraficantes en su territorio, mientras que Noboa ha generado dudas sobre la gestión de Petro.
“Sus matemáticas petristas son muy diferentes a las matemáticas del resto del mundo. Eso vuelve complicado explicar también la parte económica”, afirmó Noboa en una entrevista exclusiva que entregó a SEMANA.
Las tensiones con Ecuador han escalado al punto de llevar los aranceles a un alto porcentaje, generando afectaciones económicas para distintos sectores en ambos países.
Aunque con Estados Unidos Petro bajó el tono luego de su visita a la Casa Blanca con Donald Trump, recientemente ha tenido varias diferencias con el senador republicano Bernie Moreno, quien estará la próxima semana como verificador internacional del proceso electoral, sobre el cual el congresista de Ohio ya ha generado alertas.
Moreno dijo en las últimas horas que si Estados Unidos evidencia irregularidades, el Gobierno de ese país podría considerar que no fueron unas elecciones legítimas y hasta comparó el caso con lo sucedido en Venezuela, territorio que terminaron interviniendo tras la captura de Nicolás Maduro.
“La decisión libre del pueblo de Colombia se respeta. Esto es una democracia, no una servidumbre”, le respondió Petro a Moreno tras esas dudas.
En las próximas semanas, la región estará expectante sobre lo que sucede en Colombia y el resultado electoral en el que se elegirá el sucesor del presidente Gustavo Petro, quien deberá recomponer las relaciones bilaterales con varios de los países de la región.