El presidente Gustavo Petro se pronunció este domingo, 3 de mayo, a través de su cuenta en X, tras la publicación de una investigación que señala presuntos vínculos entre una empresa de seguridad y el entorno de alias Fito, jefe de la organización criminal Los Choneros en Ecuador.
La reacción del mandatario se dio luego de que Revista RAYA revelara documentos, contratos y fotografías que conectarían a la empresa Jamil Security con el círculo cercano del capo ecuatoriano, en medio de contratos con entidades públicas durante el gobierno de Daniel Noboa.
Frente a esto, Petro fue contundente y aseguró: “Se burlaban de conexiones entre la banda de los choneros del norte del Ecuador que dirigía alias Fito, y el gobierno de Noboa”, además de afirmar que lo que se busca es desviar la atención del debate de fondo sobre el narcotráfico en ese país.
En su extenso pronunciamiento, el jefe de Estado sostuvo que existe una relación entre política, poder y crimen organizado que ha permitido el fortalecimiento de estructuras ilegales en Ecuador. “Es esa ligazón entre política, poder y narcotráfico la que eleva el poder del narco y la violencia”, escribió.
Petro también defendió la gestión de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, señalando cifras contundentes: “En mi gobierno rompimos récord histórico, llevamos más de 3.300 toneladas incautadas”, además de destacar la erradicación voluntaria de cultivos y la reducción de la violencia en zonas fronterizas.
En contraste, el mandatario aseguró que Ecuador atraviesa una grave crisis de seguridad, con altos índices de homicidios y una expansión del crimen organizado, especialmente en zonas portuarias y fronterizas.
El presidente fue más allá y denunció supuestos intentos de sabotaje contra su política de paz y erradicación de cultivos ilícitos. “Buscan destruir el proceso de paz con algunas organizaciones armadas en Colombia que han decidido desmantelar las economías ilícitas”, afirmó.
Incluso, mencionó presiones internacionales y supuestos intereses políticos detrás de estos movimientos, señalando que sectores de extrema derecha estarían buscando influir en el panorama electoral y en la narrativa regional sobre seguridad.
La polémica se da en un momento de alta tensión en la región, con Ecuador enfrentando una escalada de violencia ligada al narcotráfico, mientras en Colombia el Gobierno insiste en su estrategia de paz total y control territorial.
Hasta el momento, el Gobierno ecuatoriano no se ha pronunciado oficialmente frente a las declaraciones del presidente colombiano ni sobre los señalamientos revelados en la investigación.