En redes sociales y desde distintos sectores políticos han pedido “ignorar” al presidente saliente, Gustavo Petro, por los recientes mensajes que ha publicado en los que desconoce los resultados de las elecciones presidenciales ganadas por Abelardo de la Espriella.

Abelardo De La Espriella pasó de suspender a acabar el empalme con el Gobierno saliente de Petro: este es el video

Fue el caso de la congresista Catherine Juvinao, quien escribió en su cuenta personal de X: “El verdadero acuerdo nacional hacia el que debemos transitar es el de ignorar a Gustavo Petro. Congreso, medios, academia, gremios, organizaciones de la sociedad civil. Petro está enfermo, ante todo, de atención. El pueblo debe ser más grande y condenarlo a la irrelevancia”.

Y en otro mensaje manifestó: “Qué triste final el de Ivan Cepeda. Del senador serio y aplomado a títere de Gustavo Petro a sepulturero de la posibilidad de una izquierda democrática. A traicionero de quienes le confiaron y de todo lo que antes defendió. El nuevo símbolo de la palabra pusilánime”.

Frente a ese tipo de críticas, el presidente saliente, Gustavo Petro, reaccionó desde su principal tribuna, su cuenta personal de X: “Siempre me han querido callar y censurar porque temen mi palabra, sea escrita, sea hablada. Así fue cuando hice los debates de Banpacífico y la urbanización en Guaymaral. Miren lo que pasa hoy con la desvalorización de costosas propiedades en Chía y el norte de Bogotá”.

“Fue así cuando hice el debate del narcoparamilitarismo y la toma de la cúpula de la Fiscalía de Luis Camilo Osorio. Sigue libre, pero los paramilitares confesaron que las listas de asesinados se hacían en la cúpula de la Fiscalía, que pasaban al DAS de Noguera y ellos, funcionarios públicos, se encargaban de asesinar. Uno de los asesinables era yo y no me fui a tomar whisky con Castaño, sino a defender mi vida y retarlo a la paz. Los que los asesoraron, y muy mal, fueron otros, entre ellos Abelardo y Lucio”, insistió Petro.

También recalcó: “Lo mismo dijeron cuando hice durante 10 años los debates sobre las relaciones de los narcoparamilitares y el poder político regional, región por región, con nombres propios de senadores que se sentaban a mi lado y que me miraban con odio porque descubrí que eran asesinos y genocidas, y hacían las elecciones comprando votos con el dinero del narcotráfico, y después asesinaban a los electores. Todos fueron a la cárcel, el 35 % del Senado de la República. Me dijeron hasta payaso y me buscaron para asesinarme. Ahora sus herederos quieren que me extraditen para callarme. Como los vampiros, no aguantan la luz de la verdad".

“Y también hice el debate sobre la existencia de las interceptaciones telefónicas a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que apresaron a los senadores del narcoparamilitarismo. Y descubrí que también me habían interceptado a mí usando a mi escolta del DAS, y seguían a mis hijos de 8 y 9 años de edad, y a mi padre y esposa, y mi familia tuvo que desperdigarse por el mundo”, sostuvo el mandatario saliente.

Y agregó en el extenso mensaje: “Fui el que hizo el debate de cómo Néstor H. Martínez entrampó la paz que hizo Juan Manuel Santos, su amigo. Alguien dio la orden desde el extranjero de hacer trizas la paz y los entrampados, débiles de ideas, volvieron a las armas y así seguimos hoy, con armas del puro narcotráfico, matando colombianos”.

Abelardo De La Espriella estará este jueves en Chiquinquirá; allí se reunirá con un importante diplomático de EE. UU.

“Como me atrevo a cambiar muchas cosas en favor del pueblo y no de quienes han ensangrentado al pueblo desde el Estado y han permitido su condición humillada y casi esclavizada en las jornadas de trabajo, y levanté a millones que ahora tienen conciencia y no están dispuestos a perder sus derechos, entonces quienes deberían escribir estos debates como periodistas, pero que tienen que pensar como los dueños de los medios, que son los hombres más ricos del país y han regresado al poder usando lo peor de la sociedad colombiana con tal de no elevar salarios ni pagar pensiones y seguir haciendo negocios sobre el pueblo y con el dinero público, quieren desaparecerme de la historia, como hicieron con Bolívar; hasta llaman terroristas sus banderas y quieren echar su espada a la basura. O como hicieron con José María Melo, el indígena que se hizo presidente con el apoyo de los obreros artesanos bogotanos, era el último general del Ejército del Libertador y luchó al lado de Bolívar. O como hicieron con el presidente Nieto porque era negro y había decretado la libertad de los esclavos en Cartagena”, subrayó.

Por último, dijo: “Yo también soy de los emancipadores y no de los esclavistas y fui Aureliano comprometido con la paz. Me rodearon mariposas amarillas de mi pueblo en la Presidencia y saqué a 7 millones de la pobreza y la pobreza extrema, reduje el hambre del pueblo y elevé el nivel de vida de todos y de todas, y abrí universidades gratuitas para el pueblo. Repartí centenares de miles de hectáreas al campesinado y logré que muchos bebés vivieran cuando antes, por descuido estatal, morían. Puse a brillar a Colombia en el mundo y llegaron millones de turistas a conocer el país de la belleza. No me arrodillé ante genocidas y, ante el poder de los misiles, opuse mi palabra y logré cosas como que no cayeran misiles en mi patria cuando habían caído en la patria de Bolívar. Y por todo eso quieren que desaparezca”.