“Hay dos visiones de sociedad enfrentadas, con valores distintos, con objetivos distintos, pero que al final representan dos cosas absolutamente distintas. Y eso el algoritmo lo lo premia”, así lo manifestó el representante a la Cámara, Daniel Briceño, ante estudiantes de la Escuela de Comunicación e Industrias Digitales de la Universidad Sergio Arboleda.
Durante el evento COM+ID Fest, el representante habló con Álvaro García, decano de la escuela, sobre la influencia de las redes sociales y cómo los grandes bloques políticos en Colombia (como el petrismo y el uribismo) han volcado gran parte de su batalla discursiva a esta plataforma mediante en vivos y formatos extensos.
Briceño, quien se considera “un nativo digital”, al iniciar en las redes como X con solo 262 seguidores para luego hacer contenido de valor en denuncias y midiendo el ambiente político, y convertirse en congresista, apuntó que hoy visibilizar hechos en estas plataformas pasa ahora por la indignación y la confrontación.
“Es absolutamente básico que la gente o las personas que estén ahí expresen ese sentimiento… yo sí creo que la confrontación en redes sociales pasa más por el odio y por la indignación que por la felicitación, el amor y el cariño”, dijo.
Ante ese panorama que es constante en el escenario político, Briceño explicó que el algoritmo de las plataformas digitales está diseñado para mostrarle a la gente únicamente lo que confirma sus creencias y valores, un problema que está generando esas dos visiones de mundo, que crea cámaras de eco donde los usuarios buscan validación antes que debate.
“Yo siempre trato de que muchas personas que no están dentro de mi algoritmo, dentro de mi espectro, pues me escuchen, que entiendan, que quizás vean otro punto de vista. Sin embargo, cada vez es más difícil eso ponerlo sobre la mesa, porque el sesgo de confirmación de las personas a través del algoritmo hace que todos escuchemos y veamos lo que nos gusta… Entonces, es muy difícil que un video mío le salga a una persona de izquierda en Colombia, a no ser que, pues, lo esté alcanzando”.
Esta situación no solo ocurre en el país; por eso, Briceño fue contundente al expresar que esa división estructural explica por qué las elecciones en Colombia y en el mundo se están definiendo por márgenes tan estrechos.
“La gente vive escandalizada porque en el mundo las elecciones ahora se definen por mínimas diferencias. Y entonces ahí lo que el mundo nos está mostrando es que hay dos visiones”, afirmó.
El político de YouTube
Ante la propagación de perfiles, canales y redes para que la ciudadanía se informe frente a lo que producen los medios de comunicación, Briceño expresó que hoy la clave para llegar y conectar con la gente y los usuarios está en que el político contemporáneo sea multifuncional y domine toda la oferta de plataformas: el político de YouTube.
El representante se refirió a la última campaña presidencial, tan polémica y reñida, entre Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda. La estrategia: “Estar dentro del algoritmo”.
“Hoy, un político que quiera hacer política a través de redes sociales no puede quedarse sin tener un formato largo. Es decir, tiene que tener una cuenta de YouTube que sea pódcast, que sea en vivo, que sea explicaciones, que sea lo que usted quiera… para que la política exista, pues también tiene que estar dentro de lo que el algoritmo le manda ese día”, aseguró.
Por esta razón, destacó que “cuando yo veo los análisis de los medios de comunicación y de todos los que tratan de explicar qué pasó en la última campaña, todos lo explican a través de la red social X. Cuando X realmente lo que está haciendo es alimentar a los líderes de opinión”.
Lo que la gente quiere escuchar
Para el político, gran parte de la explosión en redes sociales está en el mensaje y en su uso para responder a los usuarios lo que ellos se preguntan.
Ese ha sido el éxito del contenido que genera Briceño al apostarle a responder a la ciudadanía, desde su época como concejal, “¿cuánto me cuesta eso?”. Fue una relación que nació en el entorno virtual. La ciudadanía lo conoció primero a través de las pantallas y posteriormente se trasladó esa cercanía al espacio físico y a las calles.
“Lo que hacía era subir un documento con un cuadro y explicar muy básicamente lo que estaba pasando ahí y a la gente le comenzó a interesar, al final te das cuenta que estaba respondiendo la pregunta de una persona del común y era cuánto me cuesta eso, porque la gente sí entiende que pagar impuestos es muy duro, es muy fregado, que cada vez que usted va a pagar el predial, la renta, cada vez que usted paga el IVA, le están quitando parte de su plata para entregárselo al Estado y usted al menos le gustaría saber cuánto cuesta la camioneta blindada con la que tiene el político de turno”, contó.
El congresista concluyó que en las plataformas digitales la gente no busca discursos formales ni producciones acartonadas, sino una conversación directa, transparente y natural, como la que se sostendría en una charla informal.
“La gente en redes sociales lo que está buscando es hablar directamente con ustedes, con los políticos, como si estuviéramos tomándonos una cerveza. Y las personas que logran comunicar a las personas sin que se vean impostadas, sin que se vean como robots, o sin que se vean muchas veces con teleprompter, saben impactar”, señaló.