El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) denunció lo que sería un presunto elefante blanco en Bogotá. Según dijeron, hasta el momento se habrían invertido más de 4.600 millones de pesos desde el 2014, cuando comenzó la construcción de la obra, pero hasta el día de hoy no ha sido terminada.
El predio, ubicado en la localidad de Rafael Uribe Uribe, fue identificado tras una inspección adelantada por la entidad a la infraestructura que tienen disponible.
Según un informe de la Oficina de Control Interno Disciplinario del ICBF la obra tiene un incumplimiento inicial y un contrato firmado en octubre de 2024 para finalizar el proyecto y hacer adecuaciones.
Hasta el momento el predio se encuentra en un avance del 76 % luego de dos años de labores de construcción.
Visitas a sedes
Desde la entidad se han hecho varios reclamos por hechos relacionados a las sedes que tienen en el país para atender a los menores de edad.
En Popayán le pidieron a las autoridades competentes atender la acumulación de basura recurrente al frente del Centro de Desarrollo Infantil (CDI) Barquito de Papel, ubicado en el barrio El Mirador.
“Esta situación, que se presenta de manera constante desde hace varios meses, genera preocupación por las condiciones sanitarias del entorno donde reciben atención cerca de 189 menores de edad de primera infancia”, dijeron.
Desde el ICBF alertaron que las basuras estarían siendo depositadas cerca de la cocina y el comedor donde se preparan y los menores de edad consumen los alimentos.
“La presencia de residuos en este punto produce malos olores y condiciones que pueden afectar la higiene de estos espacios, por lo que es necesario adoptar medidas oportunas para proteger la salud y el bienestar de la niñez”, cuestionaron.
Asimismo, han visitado otros lugares como el Centro de Atención Especializada (CAE) en Chocó, en el que estuvo en los últimos días la subdirectora general del ICBF, Silvia Catalina Uribe, para conversar con adolescentes y jóvenes vinculados al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA).
El encuentro buscaba el diálogo y la escucha con los jóvenes para conocer sus perspectivas, inquietudes y proyectos de vida. Desde la entidad resaltaron la importancia de generar espacios que promuevan sus oportunidades y su desarrollo.
De otro lado, la entidad lideró un programa de atención humanitaria a comunidades indígenas del Caquetá con la que se busca llegar a 1.121 personas de 12 comunidades indígenas de Araracuara y el Bajo Caquetá, afectadas situación de confinamiento. En esa jornada se priorizó la atención a 422 niños y adolescentes indígenas a los que se les repartieron 207 paquetes con elementos de primera necesidad.