El equipo de prensa del presidente electo, Abelardo De La Espriella, informó a la opinión pública que su unidad de seguridad recibió datos que advierten de un posible plan criminal que buscaría atentar contra su vida en medio de la agenda de empalmes que adelanta por varias regiones del país.
Al parecer, se habría ofrecido una alta suma de dinero para acabar con la vida del mandatario electo.
“De acuerdo con los reportes conocidos por las autoridades competentes, existiría un presunto ofrecimiento de hasta 3.000 millones de pesos realizado por estructuras criminales del ELN y de las disidencias de las Farc para ejecutar un atentado contra el presidente electo”, se informó en un comunicado de prensa.
No solo eso. También se le contó al equipo de seguridad que habría intentos por infiltrar las ruedas de prensa y actividades públicas donde asista De La Espriella. Allí, se detalló: “Especialmente en eventos con presencia de niños y adultos mayores, con el propósito de aprovechar estos escenarios para materializar una acción violenta”.
Frente a estos hechos, el jefe de Estado electo anunció que no suspenderá la agenda de trabajo ni el proceso de empalme territorial, “porque considera que Colombia no puede ceder ante las amenazas de quienes pretenden imponer el miedo mediante la violencia”.
Lo cierto es que sí adoptará controles extraordinarios para proteger la vida de los ciudadanos que asisten a cada actividad y de todos los integrantes del equipo de gobierno.
“Solicitamos a las autoridades competentes adelantar con la mayor celeridad las investigaciones correspondientes para establecer el origen de esta amenaza, identificar a los responsables y neutralizar cualquier acción que ponga en riesgo la vida del presidente electo o de la población civil”, pidió el equipo de trabajo de Abelardo De La Espriella.