El candidato Iván Cepeda defendió la integridad de los recursos de su campaña, asegurando que sus reportes están blindados por la austeridad y la legalidad.
Sin embargo, este ejercicio de rendición de cuentas ocurre en un clima de tensión técnica, tras las recientes alertas de la organización Transparencia por Colombia sobre fallas en los sistemas oficiales.
Cepeda fue enfático al declarar que, desde el inicio de su aspiración, su hoja de ruta ha sido el respeto estricto a la Constitución. Según el candidato, sus cuentas ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) están “debidamente y rigurosamente soportadas”, permitiendo que cualquier autoridad o ciudadano verifique el origen y destino de cada recurso.
“Las cuentas de mi campaña están en regla ante el Consejo Nacional Electoral, se encuentran debida y rigurosamente soportadas en documentos contables, que dan cuenta del origen, la gestión, los gastos y su registro oficial”, escribió Cepeda en su cuenta de X.
Para el también senador, la claridad no es solo un requisito legal, sino una respuesta a lo que describe como una “campaña sistemática de difamación”. En este sentido, destacó que su equipo de trabajo operó bajo una directriz de cero tolerancia ante la injerencia de servidores públicos o recursos estatales.
El cumplimiento que pregona Cepeda contrasta con la realidad logística que enfrentan muchos candidatos. Transparencia por Colombia ha hecho un llamado urgente al CNE debido a las demoras en la entrega de usuarios y contraseñas para acceder a la plataforma Cuentas Claras.
Estas fallas técnicas no son menores; impiden que los aspirantes reporten sus gastos en tiempo real, aumentando el riesgo de opacidad y posibles sanciones. En un entorno electoral marcado por las “campañas sucias”, Cepeda insiste en que su política de gastos se basó en el principio de austeridad.