El vicepresidente José Manuel Restrepo utilizó su cuenta de X para volver a hablar del llamado El libro de la verdad, en el que se exponen algunos presuntos hechos de corrupción durante el gobierno de Gustavo Petro y que ha desatado todo un debate en el país.
El funcionario aseguró que el proceso de documentación de este escrito de varias páginas permitió identificar nueve actuaciones críticas que hubo en la anterior administración y que ponen en riesgo los recursos públicos y debilitan la confianza de las instituciones.
El vicepresidente afirmó que este libro no está describiendo “hechos aislados” en 22 sectores críticos, sino que son 9 comportamientos críticos que se repiten y que tienen las mismas características en múltiples entidades.
Uno de estos comportamientos es la parálisis operativa, ya que por lo menos en 12 sectores encontraron recursos que no fueron ejecutados debidamente, presupuestos incumplidos y soluciones que nunca llegaron.
El siguiente hace referencia a una captura contractual y concentración del poder operativo. “Contratos, recursos y acciones concentradas repetidamente en pocos contratistas que aumentan los riesgos de direccionamiento indebido y de corrupción”, señaló.
Otro de los comportamientos fue una expansión del riesgo litigioso; el vicepresidente indicó que por cuenta de malas decisiones y de un desorden, el Estado ha quedado expuesto a sanciones, demandas y pleitos multimillonarios.
“Esto lo terminan pagando los colombianos con sus impuestos”, apuntó.
Por último, José Manuel Restrepo reiteró la instrucción que en su momento les dio el presidente Abelardo De La Espriella: “Conocer la verdad, proteger lo público y recuperar la confianza de los colombianos”.
Más allá de esta defensa que está haciendo el funcionario, todavía no para el debate por cuenta del Libro de la verdad, ya que desde la oposición han salido a cuestionarlo duramente.
De hecho, hasta el propio expresidente Petro aseguró que allí estaban escritas “48 falacias, 14 exageraciones y 21 acusaciones sin verdad probatoria”.
Lo cierto es que el documento ya fue entregado a la Fiscalía y a la Procuraduría, que se encargarán de analizar cada una de las situaciones que allí se expusieron y determinar si hubo hechos de corrupción.