Aunque una eventual presidencia de Abelardo de la Espriella llegaría al poder con una representación reducida en el Congreso, José Manuel Restrepo, fórmula vicepresidencial de Abelardo de la Espriella, aseguró que la gobernabilidad no dependerá de acuerdos políticos tradicionales ni de repartición burocrática, sino de consensos construidos alrededor de las necesidades de los colombianos.
Durante la entrevista con SEMANA, Restrepo fue consultado sobre cómo lograrían sacar adelante sus iniciativas legislativas, teniendo en cuenta que el Partido de Salvación Nacional, colectividad que respalda la candidatura, cuenta con una presencia minoritaria en el Legislativo.
Frente a ese escenario, el exministro afirmó que la falta de mayorías no debe verse necesariamente como un obstáculo. “Los colombianos nos van a elegir de forma absolutamente mayoritaria porque creen en un modelo de país en donde no se haga la política de siempre, sino se cambie la política para siempre”, sostuvo.
Según explicó, una eventual administración respetaría la independencia de las ramas del poder público, pero buscaría mecanismos de cooperación con el Congreso alrededor de asuntos que considera prioritarios para el país, entre ellos la salud, la educación, la vivienda, la lucha contra el hambre, el acceso a servicios públicos, el crecimiento económico y el ajuste fiscal.
Restrepo insistió en que la relación con el Legislativo tendría que desarrollarse bajo parámetros distintos a los que, según él, han predominado históricamente en la política colombiana. “Aquí tiene que haber un compromiso de integridad en la forma como se hace la política”, afirmó, al descartar acuerdos realizados “por encima o por debajo de la mesa”.
El candidato también fue interrogado sobre la posibilidad de que congresistas condicionen su apoyo a proyectos del Gobierno a cambio de beneficios políticos o burocráticos.
En respuesta, señaló que su campaña no estaría dispuesta a aceptar ese tipo de prácticas y reiteró que la intención es romper con los mecanismos tradicionales de negociación política.
Incluso planteó que, si el Congreso bloquea iniciativas que considere necesarias para el país, el Gobierno acudiría a la opinión pública para evidenciar esa situación. “Vamos a hacer público que el Congreso no le está jalando a esto”, afirmó, al señalar que buscarían generar un debate político alrededor de las reformas que impulsen.