La concejal Sandra Forero hizo una grave advertencia en el pasado debate de “Informalidad y control urbanístico: la receta para convertir un sismo en una tragedia mayor”, que se llevó a cabo en el Concejo de Bogotá y en el que alertó por las decisiones adoptadas durante el Gobierno de Gustavo Petro, que podrían agravar las consecuencias de un sismo de alta intensidad en Bogotá.
“La informalidad puede convertir un sismo en una tragedia mayor, pues muchas de estas viviendas son vulnerables; el mejoramiento locativo es importante, pero debemos tener mucho cuidado con invertir recursos en viviendas que no ofrecen condiciones adecuadas de seguridad estructural. La lucha no es contra los hogares que buscan acceder a una vivienda, sino contra los tierreros y quienes aprovechan los vacíos del control urbanístico”, dijo Forero.
Aseguró que el crecimiento de vivienda informal en 2024 fue de 3.451 en localidades como Ciudad Bolívar, Usme y Usaquén. Adicionalmente, la concejal advirtió que 257.193 predios en la ciudad podrían presentar daños fuertes o severos ante un sismo fuerte.
“Prácticamente hay impunidad en el control urbanístico en Bogotá; es como si fuera tierra de nadie. Hace más de un año denuncié esta situación y no hay mejoras evidentes: las obras sin licencia o irregulares siguen haciéndose a la vista de todos, mientras las entidades se pasan la responsabilidad de un lado a otro”, indicó.
Respecto a las decisiones adoptadas por el Gobierno Petro, la concejal aseguró que durante esa administración se debilitaron las condiciones de seguridad de las edificaciones frente a eventos sísmicos, como el Decreto 1166 de 2025 que eliminó la exigencia de licencias en programas de mejoramiento con subsidio, y el proyecto de decreto de Modelo Nacional de Amenaza Sísmica que pretendía reducir las exigencias para la sismo resistencia.
Por ello, envió una carta a los ministerios de Vivienda, Transporte y también Minas y Energía, además del Dapre, para solicitar que la persona que definan como delegado ante la Comisión Asesora Permanente para el Régimen de Construcciones sismo resistentes no solo cuente con las condiciones técnicas para representarlo, sino también logre avanzar en la actualización de la NSR-10, garantizando que esta no reduzca la capacidad de las edificaciones y obras civiles para responder ante sismos de alta intensidad.