Pareciera que ni siquiera a menos de cuatro meses de acabar su gobierno, el presidente Petro quisiera soltar a las EPS; y es que las Entidades Promotoras de Salud y, en general, la transformación del sistema de salud del país fueron justamente su caballo de batalla durante los últimos cuatro años. Es casi una obsesión o, quizá, la bandera más grande de su Gobierno, que ha sido “torpedeada” por la institucionalidad del país.
A propósito de eso, la crisis del sistema de salud volvió a escalar en el discurso del presidente Gustavo Petro, quien durante un reciente consejo de ministros anunció que avanzará en la liquidación de las EPS que hoy atraviesan dificultades financieras. El mandatario aseguró que, ante el fracaso de la reforma en el Congreso y los obstáculos judiciales a varias medidas del Gobierno, el país podría entrar en una fase de decisiones más drásticas sobre el futuro del modelo.
Durante su intervención, Petro cuestionó la decisión de un tribunal que dejó sin efecto un decreto del Ejecutivo que buscaba reorganizar la distribución de afiliados entre las EPS con criterios regionales para mejorar la eficiencia del servicio.
Según explicó, la medida pretendía acercar a los usuarios a las sedes de las aseguradoras y facilitar la implementación de un modelo preventivo de salud. “Un tribunal que no tenía competencia tumbó el reordenamiento de los usuarios en las EPS. Al tumbar eso, acaba completamente la posibilidad de eficiencia en las EPS, tanto intervenidas como no intervenidas”, afirmó el mandatario.
Para el jefe de Estado, esta situación se suma al bloqueo legislativo que enfrentó la reforma estructural a la salud impulsada por su Gobierno. Petro sostuvo que ese escenario ha llevado al sistema a una situación límite. “En una política de atranque y atranque de la reforma de salud, lo único que está condicionando es que hoy todas las EPS están quebradas”, dijo. Incluso fue más allá al señalar que la crisis es generalizada: “Están quebradas las intervenidas y no intervenidas”.
El presidente también defendió los resultados que, según su administración, ha tenido el fortalecimiento del componente público del sistema. En su intervención aseguró que las estrategias preventivas han contribuido a mejorar indicadores de salud. “La salud de los colombianos se mantiene en buenos niveles y aumentando. Si reducimos la tasa de mortalidad infantil a la mitad de lo que había en 2022, simplemente hay más vida en Colombia”, afirmó.
En ese contexto, Petro dejó en el aire una advertencia que podría tener profundas implicaciones para el modelo de aseguramiento. “Empresa en condición de liquidación se liquida. Ya no tenemos alternativas”, dijo el mandatario al referirse al futuro de las EPS que no logren sostener su operación financiera.
El presidente también insistió en que su Gobierno no destinará nuevos recursos públicos para cubrir las deudas del sistema actual. Según explicó, hacerlo implicaría un impacto fiscal difícil de sostener para el país. “Regalarles más plata del Estado, como proponen algunos, es el sacrificio de todo el Estado colombiano”, señaló.
Durante el mismo consejo de ministros, el mandatario volvió a referirse a un presunto caso de irregularidades financieras relacionadas con la EPS Coosalud. Petro aseguró que una auditoría forense ya entregada a la Fiscalía habría identificado operaciones que comprometerían a varios exdirectivos y funcionarios vinculados al sistema de salud.
Entre los nombres mencionados por el presidente estuvieron Rafael Santos, hermano del exvicepresidente Francisco Santos; César Negret, miembro de la junta de Coosalud; Jaime González, gerente de la EPS; y Jaime Pastrana, familiar del también expresidente Andrés Pastrana.
El jefe de Estado aseguró que estas personas habrían participado en la autorización de una operación financiera que involucró un préstamo superior a los 200.000 millones de pesos garantizado con recursos públicos. “El informe de auditoría forense demuestra que el señor Juan Carlos Pastrana, el señor Negret y el señor Rafael Santos autorizaron una actuación fraudulenta del gerente”, afirmó Petro, quien agregó que las pruebas ya fueron entregadas a la Fiscalía.
El presidente incluso reiteró su negativa a retractarse de esos señalamientos. “Me habían ordenado retractarme de eso, yo digo jamás”, afirmó durante el consejo de ministros.
Las declaraciones del mandatario se producen en medio de la incertidumbre sobre el futuro de la reforma a la salud, que el Gobierno planea presentar nuevamente el próximo 20 de julio ante un nuevo Congreso.
Mientras tanto, el mensaje que dejó el consejo de ministros fue contundente: si el modelo actual no encuentra salida legislativa, el Ejecutivo podría avanzar en decisiones administrativas que cambien de manera radical el funcionamiento del sistema de salud en Colombia.