En la noche de este domingo, 5 de julio, el presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, se dirigió al país a través de un discurso transmitido por sus canales digitales, en donde realizó un balance de lo que han avanzado hasta el momento en el proceso de empalme con el saliente Gobierno.
El primer mandatario aseguró que esta semana ha sido de intenso trabajo, en medio de lo que ha sido la instalación del comité encargado de realizar el empalme y la designación de sus primeros ministros del gabinete.
“Instalé el comité de empalme anticorrupción bajo la dirección de nuestro vicepresidente electo, José Manuel Restrepo”, agregó De La Espriella, quien aseguró que le pidió a su equipo denunciar “sin contemplaciones cualquier foco de corrupción” que encuentren en el camino.
Durante su intervención, el presidente electo hizo públicos tres hallazgos que tienen en la mira en medio del empalme, entre los que destacó el tema de la denominada paz total del gobierno del presidente de Gustavo Petro.
“La paz total fue impunidad total. El país necesita conocer cuáles fueron los verdaderos compromisos de la falsa paz total”, señaló el mandatario electo, al tiempo que destacó una red de acuerdos que se crearon con grupo armados.
De acuerdo con De La Espriella “el gobierno saliente creó una red de acuerdos con grupos armados que incluyó zonas de desmilitarización, levantamiento de órdenes de captura, ceses de fuego y compromisos con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, un desastre total”.
Frente a esto, el mandatario electo señaló que para desenredar “ese entuerto” va a designar un equipo especial encargado del desmonte de esa falsa paz total, por lo que la primera tarea será el mismo 7 de agosto revocar todas las prebendas que Gustavo Petro le entregó a los narcoterroristas.
Destacó como una situación alarmante lo que se está viviendo con el reclutamiento de menores de edad, lo que calificó como “una de las mayores tragedias humanitarias que enfrenta Colombia y cuyo incremento durante este gobierno ha sido muy grande y además el gobierno lo invisibilizó”.
“Ese es un crimen imperdonable que ningún gobierno puede seguir alcahueteando, tolerando bajo el pretexto de una falsa paz”, sentenció el presidente electo.