Miguel Uribe Londoño y María Claudia Tarazona libran una confrontación en la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) por el registro de la marca de Miguel Uribe Turbay. SEMANA conoció detalles de la garrotera familiar.
La historia comenzó el 22 de abril de este año cuando Uribe Londoño, en calidad de papá del excongresista, se acercó a la SIC para que le diera el visto bueno al registro con el siguiente alcance comercial:
“Desarrollo y coordinación de proyectos de negocios voluntarios para organizaciones benéficas; organización y dirección de proyectos de servicios comunitarios para organizaciones benéficas; planificación de la administración empresarial para las elecciones políticas; servicios de publicidad y promoción sobre la política, el compromiso político y la información política destinados a los posibles donantes y voluntarios; servicios de publicidad y promoción sobre la política, el compromiso político y la información política para sensibilizar a los votantes; servicios de publicidad para promover la conciencia pública sobre las cuestiones de política pública; publicidad”, se registró en el documento.
Después, María Claudia Tarazona le solicitó a la Superintendencia que rechazara la petición de Uribe Londoño porque, fallecido Miguel Uribe Turbay, le sucede en sus derechos su único hijo, representado por su madre, Tarazona.
Así lo justificó la defensa de la mujer: “El nombre y la imagen de Miguel Uribe Turbay integran el patrimonio de la familia Uribe Tarazona, que está facultada para explotarlos de manera prioritaria frente a terceros. La familia Uribe Tarazona es la legítima titular de los derechos patrimoniales derivados del nombre, imagen y personalidad de Miguel Uribe Turbay, derechos que se extinguirán ochenta años después de la muerte del titular; esto es, el 11 de agosto de 2105, conforme a las normas de derechos de autor en Colombia”.
También se agregó que el menor de edad debe tener el pleno derecho de convertir el nombre de su padre en el motor que le permita avanzar más allá de la tragedia y encontrarle un propósito de vida, de la misma manera como lo hizo Uribe Turbay al perder a su mamá, la periodista Diana Turbay, asesinada por Pablo Escobar cuando él tenía cinco años.
No solo se tiene este proceso. María Claudia Tarazona radicó el 30 de julio de 2026 otra solicitud ante la Superintendencia de Industria y Comercio para que la marca le sea asignada a su familia.
Ella quiere la autorización para los siguientes términos: “Elaboración y coordinación de proyectos de voluntariado para organizaciones benéficas; organización y dirección de programas de negocios de voluntariado con fines caritativos; organización y dirección de programas de voluntariado y proyectos de servicio comunitario con fines benéficos; organización y dirección de proyectos de voluntariado con fines caritativos destinados a mejorar la vida de personas desfavorecidas; organización y realización de programas de voluntariado para organizaciones benéficas; servicios caritativos en forma de organización y dirección de programas de voluntariado; servicios de beneficencia en forma de organización y dirección de programas de voluntariado destinados a mejorar la vida de personas desfavorecidas; servicios de beneficencia en forma de organización y dirección de proyectos de voluntariado destinados a mejorar la vida de personas desfavorecidas; promoción de donaciones benéficas para otros; desarrollo y coordinación de proyectos de negocios voluntarios para organizaciones de beneficencia; organización y dirección de proyectos de negocios con fines caritativos para la comunidad de voluntarios; puesta en contacto de voluntarios capacitados y organizaciones no lucrativas; reclutamiento, organización y despliegue de voluntarios con fines benéficos; organización y desarrollo de proyectos empresariales con fines caritativos destinados a mejorar la vida de personas desfavorecidas y empobrecidas; planificación de la administración empresarial para las elecciones políticas; servicios de publicidad y promoción sobre la política, el compromiso político y la información política destinados a los posibles donantes y voluntarios; servicios de publicidad y promoción sobre la política, el compromiso político y la información política para sensibilizar a los votantes; servicios de publicidad para promover la conciencia pública sobre las cuestiones de política pública; publicidad”.
La Superintendencia de Industria y Comercio analiza la situación para tomar decisión, de fondo, en las próximas semanas. La entidad ya rechazó una solicitud presentada por la Fundación Solidaridad por Colombia para la marca “media maratón Miguel Uribe Turbay” y está bajo examen una propuesta adicional, radicada por la misma Fundación, para la denominación “carrera de la solidaridad Miguel Uribe Turbay”.