SEMANA: ¿Cómo ve las dos semanas que quedan para la segunda vuelta de las elecciones?

Mauricio Gómez (M.G.): Cada día hay más fervor. Abelardo conquistó el corazón de los colombianos porque su alianza es con el pueblo y con Dios, lo que permitió que la gente se apropiara del sentimiento, porque todos los gestos son espontáneos. En el tiempo que llevo en política jamás había visto esto.

Temor en el petrismo: el Pacto Histórico busca convencer a los votantes de respaldar a Iván Cepeda

SEMANA: ¿Por qué creyó en la campaña desde el momento cero?

M.G.: La clase política ha venido manejando a Colombia en los últimos 50 años y llegó la hora de entregarle las riendas a un empresario exitoso. Abelardo es independiente en lo político y en lo económico, y eso es lo que el país estaba esperando. Ahí están los 10,4 millones que sacó en primera vuelta y vamos por más de 14 millones.

SEMANA: Usted dice que Abelardo no hace parte de la clase política, pero lo cierto es que los partidos están con el candidato, aunque él dice que no está con los partidos. Explíquenos eso...

M.G.: En primera vuelta, los partidos buscaron a ‘el Tigre’ y él le dijo que no a todos. Entonces, los partidos decidieron irse con Paloma Valencia e Iván Cepeda. Por eso esos 10,4 millones de respaldo son votos libres, espontáneos y rebeldes. En segunda vuelta los partidos, de manera unilateral, sin consultar con la campaña, tomaron la decisión de adherirse a la voluntad popular del pueblo en las urnas. Abelardo no se ha sentado con ningún partido político y no lo va a hacer. Lo ha llamado extrema coherencia. Los partidos han entendido que Abelardo es un fenómeno popular y que la campaña es de los ciudadanos. No hay un solo acuerdo con ellos, nosotros nos debemos a la gente y nuestros jefes son los colombianos.

SEMANA: Aún hay personas indecisas, que pueden ser votos en blanco, que se abstengan de participar o que no creen en el concepto de “patria milagro”. ¿Cómo le explica esa propuesta a los votantes?

M.G.: Hay dos visiones de país. La patria miseria que representa Iván Cepeda y es la continuidad de un gobierno plagado de corrupción, escándalos y baja ejecución, como lo es el de Gustavo Petro, una administración que tiene un modelo comunista, que no se nos puede olvidar es el proyecto político de Cepeda. Él quiere estatizar todo, cerrar el Banco de la República, el Consejo de Estado y el Congreso, llamar a una constituyente y minar las cortes. Después de hablar de la constituyente durante diez meses, ahora dice que no está entre sus intereses, pero yo lo digo claro: él es un manipulador. Ni él se cree sus propias mentiras y ya Colombia despertó. El discurso de Cepeda hoy es el mismo de Petro hace cuatro años cuando firmó en mármol que no tocaría la Constitución. Todo esto combinado con la paz total que hoy tiene 890 municipios bajo el control del ELN, de las Farc, del Clan del Golfo, los Pepes y Costeños. Los colombianos viven extorsionados y con miedo.

La patria milagro, que es la que proponen José Manuel Restrepo y Abelardo, tiene una reducción de un 40 % del Estado, con una baja de impuestos para que las empresas generen empleos formales, y una recuperación del sistema de salud y del Icetex. Vamos a dar microcréditos a los jóvenes para que salgan adelante, no un millón de pesos a los jóvenes para no delinquir. Son dos visiones de país distintas en las que los colombianos deben escoger si quieren democracia o totalitarismo.

SEMANA: Usted habló del ‘comunismo’. En esta contienda se ha hablado de ese término, pero quienes no creen en Abelardo se refieren al ‘fascismo’. ¿Qué le responde a aquellos que consideran que un gobierno de Abelardo significaría la llegada del fascismo a Colombia?

M.G.: Abelardo es lo contrario. Él lo que ha dicho en público y en privado es que va a proteger la Constitución del 91, blindará nuestras instituciones, le dará garantías a todos los espectros y gobernará para todos haciendo respetar los valores fundacionales. Eso es una diferencia grande. Él no cambia de opinión según como van las encuestas, Iván Cepeda sí, porque su tutor Petro se lo enseñó. Abelardo ha sido coherente desde el primer minuto de la campaña y eso es lo que los colombianos le premian.

Partido Liberal deja en libertad a sus militantes para la segunda vuelta presidencial

SEMANA: Claudia López, Juan Daniel Oviedo y Sergio Fajardo han recibido guiños de la izquierda, pero aún no aceptan votar por Iván Cepeda. ¿Qué mensaje le envía al centro político para la segunda vuelta presidencial?

M.G.: Responderé hablando de Fajardo. Él sacó un decálogo del millón de votos y hay dos puntos que no lo dejan llegar donde Iván Cepeda. Uno de estos es que quiere ponerle fin a la paz total, Abelardo también lo quiere, porque el único que se siente orgulloso de esa paz total es Iván Cepeda. Él se sentó con los criminales a negociar, entregarles el territorio para que Colombia esté atemorizada. Sergio propone la reconstrucción del sistema de salud e Iván Cepeda fue el arquitecto, junto a Petro, de su destrucción. Sergio defiende la Constitución, así como lo hace Abelardo. Le hago un llamado a los votantes de Fajardo, son más las coincidencias que tienen los electores con Abelardo que con Cepeda. La gente tiene que sentarse a reflexionar que Abelardo no es el candidato perfecto, pero se acerca a lo que propone Sergio Fajardo en ese decálogo a los colombianos. Hoy Cepeda dice que no está de acuerdo con los procesos de paz interminables cuando él ha estado sentado dándole vida al ELN, a las Farc y a Santrich; los ha ido a buscar a la cárcel. Él tiene a los bandidos como amigos.

SEMANA: En el ambiente se habla de un posible fraude. No se sabe si el presidente Gustavo Petro aceptaría el resultado de las elecciones en caso de que el ganador sea Abelardo y esto pone en riesgo de un estallido social. ¿Le da miedo lo que pueda pasar en Colombia el día después de la elección?

M.G.: El presidente ya lo hizo. El domingo 31 de mayo desconoció los resultados, también lo hizo Iván Cepeda. Sin embargo, se arrepintió, como lo hace siempre, y engañó al pueblo al otro día diciendo que había revisado el resultado. La primera voluntad de ellos fue desconocer los resultados de más de 10 millones 400 mil votos que sacó Abelardo. Ellos ya no juegan a ganar, porque se dieron cuenta de que hay una inercia muy grande con la candidatura de Abelardo, ya están jugando a engañar a la gente a través de noticias falsas y redes sociales.

Iván Cepeda pidió que le prohibieran a Abelardo de la Espriella el uso de la camiseta de la Selección pero horas después la recibe y la usa

SEMANA: ¿Qué mentiras?

M.G.: Dicen que va a cerrar el Sena y las universidades públicas, que la energía en la costa Caribe subirá un 50 %. Están llenando de mentiras las redes para alimentar la rabia del pueblo para que, cuando Abelardo gane, la gente salga a las calles y haya violencia en el país.

SEMANA: Esa violencia o el estallido social tendría que enfrentarlo Abelardo. ¿Qué pasaría si él es presidente y tiene el pueblo en la calle? ¿Cómo manejaría la seguridad en las ciudades?

M.G.: Abelardo lo ha dicho claramente. La protesta pacífica será respetada, pero si tocan un bus, le tiran piedra a una entidad pública o privada, o se meten a una universidad a hacer desmanes, sacará a la Fuerza Pública y hará respetar a los colombianos. Los policías y militares no se volverán a arrodillar ante un bandido o criminal en el gobierno de Abelardo. Así que le digo a Petro y a Cepeda que no van a poder, porque somos más los buenos que queremos vivir en un país tranquilo y próspero, ustedes son una minoría y vamos a tener un presidente con carácter que hará respetar la ley.

Mauricio Gómez Amín renunció al Partido Liberal y a su curul en el Senado para entrar en la campaña de Abelardo de la Espriella. Foto: HELEN RAMÍREZ-SEMANA

SEMANA: Durante semanas se pensó que en esta elección el Pacto Histórico se enfrentaría con Paloma Valencia. Por años el discurso de la izquierda fue contra Álvaro Uribe, pero con este resultado aparece una figura con muchos más votos que ellos. ¿No vieron venir lo que representaba Abelardo? ¿Por qué fue la sorpresa?

M.G.: Ellos sabían lo que se venía. Por eso Benedetti en muchas oportunidades manifestó que era más difícil derrotar a Paloma que a Abelardo. Benedetti le hacía campaña a Paloma con guiños públicos, porque sabía que la pelea con Abelardo era a otro precio. Los números de sus encuestas les mostraban que Abelardo estaba fuerte. Si Abelardo no estuviera en esta contienda, Iván Cepeda habría ganado en primera vuelta. Abelardo fue quien detuvo a Iván Cepeda y al proyecto criminal de Petro. Gracias a Dios, a este empresario se le ocurrió salir de la comodidad y ponerle el pecho al país, eso es lo que muchos empresarios deberían hacer: asumir una posición de construcción de país como lo hizo Abelardo. Él dejó su vida en paz y vino a poner en riesgo su patrimonio, su vida y la de su familia, porque ama a Colombia profundamente. Abelardo vino a cambiar la política para siempre y por eso renuncié a todo para acompañarlo en estos cuatro años.

SEMANA: El candidato ha tenido que extremar sus medidas de seguridad. ¿Qué riesgos está enfrentando?

M.G.: Todos los riesgos del mundo. Las alertas rojas durante estos meses fueron permanentes. Nosotros no llegamos a un evento en Envigado porque había un francotirador frente a la tarima, un policía falso que fue detectado por el cuerpo de seguridad. Hemos identificado amenazas reales contra su vida y la de los integrantes de la campaña, tan reales que mataron a su coordinador en el Meta y tenemos amenazados a todos los coordinadores en Bolívar y Valle del Cauca. Hay una amenaza contra la campaña porque, como no han podido derrotarlo en democracia, solo les queda eliminarlo físicamente a él y a su equipo. No tenemos miedo porque estamos con Dios. Los colombianos deben entender que esta es la batalla final para decirle no a la continuidad del gobierno de Gustavo Petro.